Un berenjenal político

Si Sánchez sale de este berenjenal político en que se ha metido y es finalmente investido, se mete de plano en otro berenjenal más espinoso y complejo aún cual es un «gobierno de coalición» entre socios que, hasta ellos mismos, se auto reconocen antagonistas en demasiados temas sustanciales

Gobierno de consenso

Dos mujeres conservadoras al frente de las principales instituciones europeas, mientras los «hooligans» del Brexit montaban un espectáculo en la Eurocámara burlándose del himno de la UE, pues, en efecto, los eurodiputados del Partido del Brexit de Nigel Farage dieron la espalda a sus compañeros mientras sonaba el himno.

Irreversible peligro

La negativa categórica de PP y Cs a facilitar la investidura de Sánchez, tal como hizo él en su día a la de Rajoy, condena de momento al Presidente interino a cambiar el «no se puede depender de los independentistas, porque no son de fiar» por quedarse ahora en sus manos para ser investido como Jefe de Gobierno.

Postureo, cinismo y demagogia

El intento de forjar pactos transversales tras las elecciones agrieta los dos bloques ideológicos, mientras el punto de mira se extiende a la futura investidura de Sánchez, sobre la que el CIS de Tezanos ofrece datos falsos en el resumen de su encuesta para favorecerle de forma descarada.

Haz que pase… y no vuelva

Para cualquier demócrata, Vox, al igual que Podemos y cualquier otro partido del abanico ideológico, tiene todo el derecho del mundo a actuar con absoluta libertad siempre que en sus comportamientos se respeten las reglas de juego democráticas establecidas y cumplan las sentencias de los tribunales, justo lo que no hacen los secesionistas totalitarios.

Equilibrismos electorales

El prófugo ex President busca imponer el bloqueo (cuanto peor, mejor) en un Congreso sin mayorías (impone a sus fieles, entre ellos Rull, Turull y Sánchez, procesados por el Supremo) y busca la polémica institucional sabiendo que él no podrá ser eurodiputado sin venir a España.