Perplejo con el gobierno… y con la oposición

La hija de un amigo se ha echado un novio negro que saltó la valla de Melilla hace año y medio. Si se llamara Ansu Fati sería un honor meterlo en la familia y se lo enseñaríamos sacando pecho a todo el vecindario, nos subiríamos orgullosos en su Porche Cayenne y las autoridades le darían la nacionalidad española ipso facto

Verdades a medias y mentiras completas

En las próximas elecciones nos jugamos volver a la España nacionalcatólica, al imperio del capital y a los fondos buitre como gestores de las pensiones y de los centros de salud en los que los ancianos pasan media vida esperando pruebas médicas y recetas para males tan irremediables.