Un berenjenal político

Si Sánchez sale de este berenjenal político en que se ha metido y es finalmente investido, se mete de plano en otro berenjenal más espinoso y complejo aún cual es un «gobierno de coalición» entre socios que, hasta ellos mismos, se auto reconocen antagonistas en demasiados temas sustanciales

Vía andaluza o vía navarra

Mientras los sondeos pronostican un fracaso del amigo de Pablo Iglesias, Tsipras, cuya popularidad se desplomó con la gestión de la crisis y se esfumó la ilusión griega vendida demagógicamente por Syriza que ofrecía el paraíso griego arremetiendo contra la UE y contra el sistema democrático capitalista para regocijo de su homólogo español.

Gobierno de consenso

Dos mujeres conservadoras al frente de las principales instituciones europeas, mientras los «hooligans» del Brexit montaban un espectáculo en la Eurocámara burlándose del himno de la UE, pues, en efecto, los eurodiputados del Partido del Brexit de Nigel Farage dieron la espalda a sus compañeros mientras sonaba el himno.

Irreversible peligro

La negativa categórica de PP y Cs a facilitar la investidura de Sánchez, tal como hizo él en su día a la de Rajoy, condena de momento al Presidente interino a cambiar el «no se puede depender de los independentistas, porque no son de fiar» por quedarse ahora en sus manos para ser investido como Jefe de Gobierno.

Postureo, cinismo y demagogia

El intento de forjar pactos transversales tras las elecciones agrieta los dos bloques ideológicos, mientras el punto de mira se extiende a la futura investidura de Sánchez, sobre la que el CIS de Tezanos ofrece datos falsos en el resumen de su encuesta para favorecerle de forma descarada.