Jorge Cremades Opinión

«En fase agónica», artículo de opinión de Jorge Cremades

"Putin conmemora el Día de la Victoria sobre los nazis sin doblegar a Ucrania, como él pensaba, pues, de momento, el suministro de armas de Occidente a Kiev tuerce los planes del Kremlin"

Se publica que desde el PSOE se advierte que el Gobierno puede entrar en «fase agónica» ya que algunos dirigentes creen que «los socios no se conformarán» y «sus exigencias serán cada día más inaceptables», mientras van surgiendo más críticas internas por la gestión de Pegasus y se descarta la destitución de Robles, la ministra menos dada a frivolidades y aventurerismos caprichosos, enfrentada no ya a sus compañeros podemitas en el Consejo de Ministros y a quienes apoyan al Gobierno, que se la quieren cargar sea como sea, sino incluso al ministro socialista Bolaños por el asunto del espionaje a políticos secesionistas catalanes, provocando que este choque inesperado ponga en guardia al propio Sánchez que llama al orden y mantiene, como aviso a navegantes, que quiere agotar la legislatura y que lo hará aunque pierda el apoyo de ERC, advirtiendo incluso a Feijóo desde Moncloa que «se le va a hacer largo a quien crea que ha empezado la precampaña».

Lo cierto es que el Gobierno se enfrenta a otra semana agónica por la ofensiva de sus propios socios y aliados, al extremo de que ha tenido que superar las pretensiones de estos (todos en comandita) de crear una comisión parlamentaria, al margen de la ya existente Comisión de Secretos Oficiales, gracias a los votos de PP, Vox y Ciudadanos al votar el PSOE con éstos y en contra de quienes sostienen al Gobierno de coalición; insólito en el resto de países de la UE.

Comisión de Secretos Oficiales que, por cierto, se ha convertido en una especie de comisión de secretos a voces pues, tras la comparecencia en la misma de la Directora del CNI, Paz Esteban, se han filtrado los pormenores debatidos en la sesión, cuando debieran ser secretos, ya que algunos de sus miembros, con Rufián a la cabeza, no han tenido reparo alguno en hacerlos públicos y por ello hemos podido saber que el CNI, por boca de su Directora, admite que el Centro de Inteligencia cifra en dieciocho los líderes catalanes vigilados, entre ellos el actual President Aragonés cuando era Vicepresidente, todos ellos obviamente con las pertinente autorizaciones judiciales, que Paz Esteban muestra materialmente a los miembros de la Comisión, y, por tanto, dejando claro que las investigaciones del CNI, tal como la ministra Robles viene sosteniendo, son totalmente legales, desvinculándose, no obstante, de otros presuntos 45 hackeos que denuncian los separatistas, quienes, como era de esperar, no son convencidos por las explicaciones dadas por Paz Esteban. El Gobierno de Sánchez por tanto, tal como está obligado, espiaba legalmente a través del CNI a Aragonés, entonces Vicepresidente de la Generalitat, y a otros secesionistas al considerarlos acertadamente como una amenaza al Estado de Derecho por Tsunami Democratic y los disturbios de 2019, atendiendo, como es su deber, a la estrategia del Ejecutivo para proteger la integridad territorial del país y dichos informes, obviamente, han de ser reportados al Presidente, aunque el Gobierno diga que no es informado de a quienes siguen los servicios secretos ya que, ante asunto tan peliagudo, sencillamente, no es creíble. Así que Sánchez, que congeló hace un año la apertura de los secretos oficiales, lo que tiene que hacer ahora es explicar por qué toma como socios y aliados a los secesionistas a quienes paradójicamente espía e investiga legalmente, como es su deber, porque hay indicios de que constituyen una amenaza para la integridad del territorio del Estado. Este es el «quid» de la cuestión….. ¿se puede gobernar un Estado con quienes constituyen una amenaza para dicho Estado?

Así las cosas, Aragonés, no obstante, aunque sostiene que la crisis se agrava, decide acudir a unas jornadas empresariales en Barcelona donde tiene un breve y frío encuentro con Sánchez a quien saluda con un escueto «tenemos que hablar» y le propone una reunión, acordando ambos que se verán en los próximos días para zanjar la crisis, mientras el Presidente del Gobierno, afirma rotundo ante los empresarios que agotará la legislatura. Ya ven, más fríos, aunque sea para disimular, pero igual de unidos que siempre, pues Sánchez acepta reunirse con el investigado Aragonés para darle explicaciones del espionaje al que le sometió el CNI con autorización judicial y con ello garantizar la continuidad de la legislatura con el respaldo de ERC.

Entretanto todo apunta a que la Jefa del espionaje, Paz Esteban, servirá como cortafuegos para empezar a cerrar la crisis política derivada de Pegasus, mientras Moncloa insiste en que no sabía a quién espiaba y quienes tienen un dedo de sentido común se preguntan cómo es posible que Sánchez no supiera que Aragonés estaba siendo espiado, mientras el antecesor de Paz Esteban, puesta ahora en entredicho y como chivo expiatorio tras 20 años en el servicio de Inteligencia, sostiene que «estoy convencido de que siempre actuó según las instrucciones del Gobierno».

Y es que de ser cierto que el Gobierno desconocía el espionaje legal a Aragonés, el asunto es peor todavía para la Seguridad del Estado que si conociéndolo, como es lógico, no tuviera reparos en pactar con él pues, al menos, era consciente de lo que estaba haciendo por pésima que fuese su actuación. Y mientras el Ejecutivo debe decidir si acepta desclasificar las autorizaciones judiciales para contentar a los secesionistas y a sus socios, la Abogacía del Estado pide no ejecutar aún la sentencia del castellano, en tanto que Ayuso y Revilla rechazan que el CNI revise sus móviles para saber si han sido investigados: la madrileña no entrega «por ahora» ninguno de sus dos teléfonos y el cántabro esgrime para no entregar el suyo que su aparato no tiene conexión a internet.

Asunto bien distinto, aunque algunos quieran mezclar todo en una especie de «totum revolutum», es el espionaje ilegal a miembros del Gobierno, incluido su Presidente, o a otros políticos, que nada tiene que ver con el espionaje legal desde el CNI y el resto de fuerzas de Seguridad del Estado.

Sobre este espionaje a miembros del Gobierno de España, que el propio Gobierno ha sacado a relucir públicamente como «cortina de humo» para ensombrecer los anteriores, mientras Defensa enmienda a Bolaños al reconocer en marzo que hubo pinchazos en 2020 a los teléfonos de Campo y Laya e incluso que dicho ataque había dado lugar a una investigación, caben muchas incógnitas que este Gobierno, en fase agónica, debiera explicar lo antes posible mientras se especula con que el espionaje puede provenir bien de Rusia, que coqueteaba con los secesionistas catalanes, bien de Marruecos en plena crisis diplomática con España por el asunto Ghali, líder del Frente Polisario.

Entre otras cuestiones, debiera explicar Sánchez por qué, sin contar con el resto del Gobierno ni comunicarlo al Parlamento, decidió personalmente y por su cuenta y riesgo apoyar las tesis marroquíes sobre el Sahara, contra lo que todos los gobiernos españoles anteriores, del signo político que hayan sido, han venido sosteniendo hasta ahora y que ha provocado un desencuentro diplomático con Argelia, nuestra suministradora principal de gas.

En efecto, ¿acaso semejante cambio sobre el Sáhara es producto de un chantaje del régimen alauí?, ¿Qué ha podido averiguar el régimen marroquí con el presunto espionaje a Sánchez?, ¿estaba en la inopia el Ejecutivo de Sánchez sobre estos espionajes que dice son externos?… en fin, no en vano, diplomáticos piden evitar «distracciones y tonterías» con la cumbre de la OTAN que se celebrará en Madrid.

Entretanto Feijóo, que será nombrado senador por Galicia para medirse con Sánchez y mostrar un «duelo entre presidentes», apuesta, en su primera visita a Barcelona, por un plan en Cataluña de «catalanismo cordial y senyera», decidido a defender la «identidad» y la «personalidad» de la «nacionalidad catalana» con el propósito de recuperar los votos perdidos «galleguizando» al Partido Popular, que, por cierto, ante el 19-J andaluz acomete una estrategia opuesta a la que siguió en Castilla y León ya que se centrará más en la autonomía andaluza y menos en Sánchez como hizo Ayuso. Elecciones en Andalucía no exentas de polémica y desacuerdo en la pretendida coalición de izquierdas a la que Yolanda Díaz apela llamando a todos los partidos a la izquierda del PSOE a «sumar, sumar, y sumar»; en efecto, tras múltiples desencuentros, la izquierda a la izquierda del PSOE consigue «in extremis» el acuerdo en Andalucía de que Inmaculada Nieto sea la candidata de la coalición «Por Andalucía» el 19-J, que aglutina a seis partidos, entre ellos IU y Podemos, imponiendo así Yolanda Díaz a su candidata frente a la opción de Podemos, pero lo hace tarde, mal y a destiempo provocando que la Junta Electoral excluya a Podemos de la coalición al llegar tarde para suscribirla y fuera de plazo, con lo que este primer ensayo de la pretendida «confluencia Yolanda Díaz» deriva de momento en un verdadero caos.

Por su parte empresarios y sindicatos entierran el «plan de rentas» del Gobierno, fracasando así la negociación para hacer frente a la inflación, con lo que la conflictividad laboral puede crecer, pues sólo el 30% de los convenios recogía a fínales de 2021 acuerdos de revisión salarial.

Entretanto las CCAA disparan un 900% el gasto a crédito de sus presupuestos en 20 años, pues las cuentas de los gobiernos regionales viven con respiración asistida desde el Estado para cubrir el 20% de sus gastos, mientras la falta de profesionales dejará un millón de empleos sin cubrir, alertando las empresas españolas de que aumentarán las vacantes por la escasa formación en perfiles digitales, hostelería y construcción. Hacienda, entretanto, quiere aprobar el nuevo impuesto de hidrocarburos este año y el plan contra el fraude en las ayudas de la UE olvida el papel de los comisionistas, pues la guía de Hacienda insta a rastrear los vínculos familiares y sociales para evitar adjudicaciones sospechosas, que hay cientos de ellas, pero ignora a los cazacomisiones. Por otro lado el precio del gasóleo ya está a dos euros en casi 1.300 gasolineras españolas, desbaratando así la subvención de los veinte céntimos por litro del Gobierno….. pero no pasa nada, la ministra Calviño dice que «no hay espiral, la inflación bajará en la segunda mitad de este año», ¡ojala que la ministra acierte!.

Y además los fiscales dan la espalda a Delgado y castigan su asociación, Unión Progresista de Fiscales, que pierde la mitad de su representación en el Consejo Fiscal, sosteniendo los dos vencedores de las elecciones a dicho Consejo que «está claro que la carrera fiscal ha castigado a Dolores Delgado» al analizar dichos resultados como «reproche» a la actual gestión de la Fiscal General del Estado. Esperemos que la controvertida gestión de este Gobierno en «fase agónica» no arrastre irreparablemente al PSOE.

Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que la Fiscalía solicita confirmar las condenas a Griñán y Chaves por los ERE; que los enchufados de Colau están en el centro de su viacrucis judicial, comenzando la alcaldesa de Barcelona su último año de mandato con varios litigios en curso, entre los que destaca las ayudas de más de dos millones de euros a las entidades de las que salió la cúpula del consistorio; que el sospechoso de ochos asesinatos de homosexuales en Bilbao se entrega a la Ertzaintza para negar su autoría; que los ingresos por covid suben en un mes y aumenta la incidencia en mayores de 89 años; que en una explosión en el Barrio de Salamanca de Madrid mueren dos personas; que Sanidad creará una nueva red de alertas tras los fallos de la pandemia; que el Gobierno debatió con el PP eliminar la inviolabilidad del Rey pues Carmen Calvo lo confirma asegurando «yo lo planteé, se puso sobre la mesa y no se vio la oportunidad en ese momento por ninguna de las partes»; y que el joven tenista, Alcaraz, rompe límites y tras derrotar a Nadal y Djokovic arroya en la final del Open Madrid a Zverev, demostrando no tener techo y, como muchos vaticinan, ser el sucesor de Nadal en el tenis español y mundial.

Y del exterior, destacar que los talibanes vuelven a imponer el burka a las afganas; que el socialismo francés aprueba dividido la alianza con Melenchon, el Pablo Iglesias galo; que mueren al menos ocho personas en la explosión en un hotel de La Habana; y que el Sinn Fein gana en Irlanda del Norte y anuncia una «nueva era» mientras Johnson sufre un severo «voto de castigo» en las municipales de Reino Unido.

En cuanto a la guerra de Ucrania se refiere, las tropas rusas bombardean la acería para tomar Mariúpol, pues el complejo siderúrgico ya es el último obstáculo para que Putin presente su ofensiva como un triunfo en el Día de la Victoria sobre los nazis, que se celebra hoy, pero la resistencia ucraniana se lo impide de momento, mientras el G-7 pacta más sanciones contra Rusia para ahogar su maquinaria y las grandes potencias se comprometen a reducir su dependencia energética; en efecto EEUU, Japón, Canadá y la UE redoblan con más sanciones su ofensiva contra el Kremlin y Washington prohíbe a las grandes empresas consultoras hacer negocios con Rusia, cuyas tropas destruyen en Donbás una escuela usada como refugio…..Putin conmemora el Día de la Victoria sobre los nazis sin doblegar a Ucrania, como él pensaba, pues, de momento, el suministro de armas de Occidente a Kiev tuerce los planes del Kremlin.

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