Jorge Cremades Opinión

Jorge Cremades: «Y nadie dimite»

Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que el gas será cuatro veces más caro si Argelia cierra el grifo, pues España tendrá que sustituir el 26% que llega de este país

Si en cualquier otro país de la UE pasara la mitad de lo que pasa en España su respectivo gobierno en bloque ya habría dimitido y hubiese convocado elecciones para que su respectivo pueblo tomara las riendas sin esperar a agotar una legislatura que cada día que pasa hunde más al país y a sus ciudadanos; pero aquí nadie dimite y soportamos la estrategia cortoplacista de Sánchez, especialista en meterse en charcos, que, para salir de ellos como sea y a costa de lo que sea, no tiene inconveniente alguno en meterse en otros charcos más profundos y cenagosos, empeorando la situación anterior pero, eso sí, salvando su permanencia en el poder. Hay que reconocer que el Presidente es un artista en estas artes malabares, como sucede con los espionajes pues, al no tragar sus aliados secesionistas con la versión de que se les investigó legalmente, como sostiene la ministra Robles, y afirmar que fue totalmente ilegal, curiosa y casualmente se anuncia por parte del propio Gobierno (caso insólito en Europa por la propia esencia de materia reservada que tiene el asunto) que tanto el Presidente como la ministra de Defensa y la anterior ministra de Exteriores, que tuvo que dimitir tras la crisis con Marruecos, han sido también expiados, lo que, de entrada, convierte en víctima al Ejecutivo de Sánchez, cuando era señalado como verdugo por sus propios socios de Gobierno, quienes ahora piensan que el anuncio del espionaje a Sánchez es simplemente una cortina de humo para desviar la atención y salvar la grave crisis surgida del presunto espionaje (ya veremos si legal o no) a varias decenas de secesionistas, aunque ello conlleve meternos en una crisis mucho más grave que afecta directamente a la propia Seguridad del Estado.

El precio a pagar, es lo que menos importa. Peor aún si, como parece, los móviles de Sánchez y algunos de sus ministros (veremos a ver cuántos más hay) fueron espiados con Pegasus en mayo y junio del año pasado, fechas en que, curiosa y casualmente, dos graves crisis, provocadas irresponsablemente por el Gobierno, enturbiaban el panorama político español: de un lado una grave crisis con Marruecos al detectar sus servicios secretos que el líder del Frente Polisario había sido ingresado clandestinamente en un hospital español; de otro lado el polémico indulto por parte del Gobierno a los secesionistas condenados por los graves acontecimientos del 1-O, que, justo al salir, presumían públicamente de que volverían a intentarlo, lo que, de entrada, ya justificaría que con permiso judicial fueran investigados por el CNI. Y mucho peor todavía si, como parece, el Gobierno sabía desde hace meses que estaba siendo espiado y, con todas las cautelas que requiere el asunto, no hizo investigación alguna ni, como ha hecho ahora, lo puso en conocimiento de la Justicia, para, antes de hacerlo ahora, publicarlo previamente a los cuatro vientos, agravando el asunto a límites insospechados….. y pésimo, en definitiva, si es que a pesar del grave espionaje, nada menos que al propio Presidente, que tiene un plus de seguridad, el Gobierno ni se enteró hasta ahora, lo que pondría a nuestros Servicios de Inteligencia a la altura del betún. Y nadie dimite.

En definitiva, un incomprensible giro en el caso de la vigilancia a líderes políticos secesionistas que oportunamente se publica irresponsablemente por Moncloa en plena sospecha de que los protagonistas del 1-O fueron espiados de forma ilegal por los servicios de inteligencia españoles, aunque Robles lo desmienta y diga que todo fue legal, mientras Podemos, gobernante en coalición con Sánchez, carga contra la Ministra de Defensa que avisó la semana pasada de que habría sorpresas, mientras el secesionismo señala que es una «cortina de humo», mientras la oposición también sospecha del momento elegido para publicarlo pues «no es una casualidad menor» que lo anuncien ahora, y mientras el PNV pide saber los responsables y Podemos señala a Marlaska y Robles. La triste realidad es que Sánchez socava la Seguridad del Estado al airear (él sabrá porqué) que fue espiado; gravemente espiado pues las «intrusiones» extraen 2´6 gigas de información del Presidente, mientras el CNI, que le cuestiona porque «nos dejan a los pies de los caballos» y con su jefa en entredicho (alguien tendrá que pagar el pato), anula el acto de celebración del 20º aniversario en el que Felipe VI haría el discurso de clausura. Todo apunta a que Sánchez pretende desactivar a ERC mostrándose como «víctima» del espionaje y la Audiencia Nacional decide que sea el juez Calama quien investigue el caso, mientras Oriol Junqueras, que tiene méritos sobrados para ser investigado legalmente, cuestiona la veracidad del caso y el Govern exige una reunión urgente, en tanto que la Ministra Belarra, del sector podemita, desconfía del PSOE, con el que gobierna, y lo señala por «no limpiar las cloacas» y Bolaños señala que se trata de «una intrusión externa e ilícita» aunque no se sabe si extranjera. En fin, un charco más profundo y fangoso en el que se ha metido Sánchez para salir como sea del anterior; peor, imposible. Y nadie dimite.

Y en éste desmadre gubernamental intolerable cabe ahora, aunque sea para salir del paso, buscar culpables, mientras el PSOE se apoya en la derecha para frenar una comisión de investigación en el Congreso (se trata de asuntos reservados) y vota con PP y Vox frente a la parte podemita del Gobierno y a quienes auparon a Sánchez en la investidura. En cuanto a la búsqueda de un chivo expiatorio, que pague los platos rotos, ni siquiera la parte socialista se pone de acuerdo (imaginen el desacuerdo con la parte podemita) pues Bolaños y Robles, es decir Presidencia del Gobierno y Defensa, ambos del sector socialista, se enzarzan en acusaciones mutuas sobre el responsable por no haber evitado el espionaje a Sánchez, mientras la Ministra de Defensa se enfrenta a Podemos en el Congreso por el asunto. Pero ¡qué tipo de Gobierno es éste, roto en mil pedazos en medio de asunto tan grave! En efecto, Robles se enfrenta a Bolaños y abre un cisma gubernamental morrocotudo, pues ella apoya a la directora del CNI y señala al Ministro de la Presidencia como el responsable de la seguridad de los móviles del Ejecutivo, mientras Sánchez blinda a Robles pero no a la directora del CNI, desde dónde se extiende el malestar ya que «se desarma al Estado para armar a los que quieren destruirlo». Y es que, al parecer, el CNI instruyó hace un año al Gobierno para sortear Pegasus, enviando un manual a los ministros en julio de 2021 alertando del programa y de cómo detectar si sus móviles estaban infectados…. pero Sánchez fue hackeado dos días después del asalto a Ceuta y los expertos de Inteligencia no creen al Presidente ya que «es imposible que pasen meses sin que el usuario detecte que pasa algo raro en su móvil» y «los protocolos son los mismos aunque cambie el color del partido en La Moncloa». Entretanto los soberanistas ven «un grupo criminal» tras la operación de escuchas a líderes secesionistas con el objetivo de «supervisar ilegalmente los procesos políticos catalanes», mientras la crisis del CNI frena cuatro investigaciones sobre células yihadistas y los servicios secretos extranjeros, que todos los países tienen, recelan de España tras confirmar el Presidente, casó insólito, el espionaje que le han hecho, mientras Podemos, cogobernante con el PSOE, endurece su ofensiva, como si con ellos no fuera el asunto y fueran la oposición, y pide a Robles que dimita por «su dignidad y la del Gobierno». Y aquí, nadie dimite, cuando la gravedad es tal que lo más acertado sería que el Gobierno dimitiera en bloque, con el Presidente a la cabeza.

Un verdadero caos gubernamental que mediáticamente nubla incluso los buenos datos de empleo de abril con record de contratos indefinidos gracias al tirón de la Semana Santa, pues España llega a los veinte millones de cotizantes con 700.000 nuevos empleos «fijos» y el paro baja a tres millones, cifra similar a 2.018, aunque maquillando la temporalidad los «fijos discontinuos» ya que este tipo de contrato es uno de cada tres de los indefinidos, una vez que ya no pueden suscribirse contratos temporales, como el de obra o servicio, en un país cuyo modelo productivo, que no se ha cambiado, lo fía todo al turismo y al sector público. En todo caso, una buena noticia.

Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que el gas será cuatro veces más caro si Argelia cierra el grifo, pues España tendrá que sustituir el 26% que llega de este país (ya sólo faltaría que, como dicen algunos, haya sido Marruecos el espía de Sánchez, con lo que el negocio del Presidente con el giro sobre el Sáhara sería deplorable); que, según el Programa de Estabilidad presentado en Bruselas, el Ejecutivo prevé recaudar 80.000 millones más en tres años; que la factura eléctrica subirá para el 80% de los consumidores, pues los recibos a precio fijo tendrán que pagar un recargo; que Hacienda quiere eliminar casi todos los beneficios fiscales antes de 2025; que el BCE pone fin a la barra libre lo que encarece la deuda al nivel de 2015, pues el rendimiento del bono a diez años escala al 2% y el Tesoro ya paga por colocar letras, mientras la prima de riesgo supera los cien puntos en menos de una semana; que el riesgo de otra burbuja inmobiliaria se extiende por la UE y pone en alerta a España; que Zarzuela pide a Moncloa y al enviado del PP que fomenten la «modernización de la Casa Real»; que el Dos de Mayo sirvió para que Feijóo y Ayuso escenificaran la paz en el PP; que la Ponencia de vacunas sugiere aplazar la cuarta dosis a mayores de 80 años; que Madrid hará obligatorio leer El Quijote, El Lazarillo y La Celestina; que el gasto en Sanidad caerá en 2023 pese a unas listas de espera en cifras record; que el PP de Feijóo frena el auge de Vox y alcanza al PSOE, pues, según 40dB, los resultados en escaños serían PP 108, PSOE 106, Vox 64, UPodemos 25 y Otros 41, lo que acerca al bloque de la derecha a la mayoría absoluta en el Congreso; y que el Villarreal cae en semifinales de Champions frente al Liverpool, pero el real Madrid de Anceloti se mete en dicha final tras una remontada histórica, otra más, ante el Manchester City de Guardiola, con dos goles de Rodrigo en los minutos 90 y 91, que fuerzan la prórroga, y otro de Benzema de penalti que sella la clasificación.

Y del exterior, destacar que EEUU aprueba la mayor subida de tipos en 22 años por la inflación; que los socialistas franceses asumen el desafío a la UE de Mélenchon, el Pablo Iglesias francés, pues el programa conjunto de la izquierda llama a no respetar algunas reglas comunitarias; que el Supremo de EEUU se dispone a revocar el derecho al aborto casi 50 años después ya que el borrador de la sentencia deja manos libres a los Estados para restringirlo, mientras Biden se dispone a esquivar en el Congreso dicha sentencia y que consagre por ley el «derecho fundamental» de las mujeres a abortar; y que, referente a la guerra en Ucrania, la UE ultima un embargo total del petróleo ruso a final de año, a lo que se opone Hungría, mientras se suceden duros ataques a Odessa por parte del ejército ruso y Putin planea anexionar el Donbás con un falso referéndum, en tanto que España se queda a la cola en ayuda internacional a Ucrania, según los autores del principal estudio que cuantifica los servicios de dinero y material militar y humanitario a Kiev, que lamentan las trabas del Ejecutivo para facilitar los datos contra lo que sí hacen los gobiernos del resto de países.

Fdo. Jorge Cremades Sena

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