Jorge Cremades Opinión

Artículo de opinión de Jorge Cremades: «Resistencia heroica»

Una guerra desigual, entre David y Goliat, que cada día va ganando detractores contra el gigante, como es el caso del Europarlamento, que pide conceder a Ucrania el estatus de candidato a la UE

Mientras el pueblo y el ejército ucraniano mantienen una defensa heroica contra la despiadada invasión del ejército de Putin, la UE da un giro en su política de Defensa para armar a Ucrania, implicándose en la guerra con medidas sin precedentes y acordando que Bruselas coordinará la entrega de material militar a Kiev por los países que integran la alianza para repeler la brutal agresión, sin duda, un movimiento europeo que enfurece a Putin, quien amenaza con atacar los convoyes europeos de armamento, mientras sus tropas bombardean ciudades ucranianas, a pesar de decir que está dispuesto a continuar el diálogo iniciado con Zelenski, mientras las sanciones de la comunidad internacional al invasor ya empobrecen a los rusos, pues los precios se disparan y se extiende el temor a un corralito mientras el rublo se hunde.

En definitiva, negociar la paz en mitad de los bombardeo, sin ninguna tregua para ello, mientras Ucrania, que reconoce ciertos avances, denuncia ataques contra la población y, como Georgia, pide el ingreso en la UE, en tanto que el gobernador de Jarkov, la segunda ciudad del país, tilda de «genocidio» el bombardeo de zonas residenciales en plena negociación.

Entretanto, mientras Moscú prohíbe transferir divisas al extranjero para apuntalar el rublo, abandonan su tradicional «neutralidad» Suiza, Suecia y Finlandia, al extremo de que el país helvético adopta el paquete de sanciones impuesto por la UE y congelará activos.

Una guerra desigual, entre David y Goliat, que cada día va ganando detractores contra el gigante, como es el caso del Europarlamento, que pide conceder a Ucrania el estatus de candidato a la UE, mientras Zelenski solicita que no le dejen solo y que demuestre que «no abandonará a Ucrania» y Úrsula von der Leyen dice que «nadie duda de que un pueblo que se levanta tan valientemente por nuestros valores europeos pertenece a nuestra familia» y Borrell añade que «nadie puede poner en pie de igualdad al agredido y al agresor, nos acordaremos de los que no estén a nuestro lado», y, por su parte, Zelenski puntualiza que «luchamos por nuestra libertad, por nuestros derechos, pero también por ser miembros de Europa, no nos dejen solos». Frente a este frente de repulsas contra la agresión rusa a Ucrania, llama la atención que el Gobierno de Sánchez, tras haber sido uno de los primeros en denunciar verbalmente la invasión, se mostrara reticente al envío de armas a Ucrania para defenderse con el riesgo de quedarse solo en semejante estrategia, que seguramente obedece a la influencia de Podemos, su socio gubernamental, aunque, menos mal que, como en otros tantos asuntos, el Presidente español rectifica y un día después de que la OTAN le dejara en evidencia por su inacción (una nota de la Alianza situaba a España entre los países menos implicados en ayudar a Ucrania) comparece en el Congreso para anunciar que enviará «material ofensivo» con el apoyo de Yolanda Díaz y el rechazo de Unidas Podemos, ante el acoso ruso y la presión internacional, provocando con ello el enésimo desencuentro interno con sus socios gubernamentales, en este caso, también divididos entre ellos por el desmarque de Yolanda de las tesis de Unidas Podemos.

Bienvenida sea pues la rectificación de Sánchez en asunto tan esencial para la supervivencia y la defensa de los valores de Occidente cada vez más amenazados por Putin.

Entretanto el dictador ruso dispara a objetivos civiles ucranianos y advierte a la población que huya mientras sus tropas avanzan hacia Kiev y otras grandes ciudades, bombardeando infraestructuras y zonas residenciales a su paso con el objetivo de arrodillar a Zelenski mientras los ucranianos se preparan para resistir la invasión calle por calle y cuerpo a cuerpo. El terror se ha instalado en Ucrania mientras un convoy militar ruso avanza hacia su capital con Jarkov asediada bajo las bombas.

Y mientras FIFA, UEFA y Euroliga expulsan a Rusia y le prohíben jugar en sus competiciones y la selección rusa no disputará el Mundial (cada quien colabora como puede para intentar frenar este horror totalitario), el tenaz asedio ruso empuja al mayor éxodo de refugiados en 75 años, en tanto que los misiles rusos asolan las grandes ciudades, por lo que ya han huido a países vecinos 874.000 personas y se prevé que puedan hacerlo unos cuatro millones.

La ONU por su parte condena la agresión por una mayoría abrumadora, en tanto que Kiev, que permanece invicta tras una semana de invasión, recibe armas de la UE como son misiles antiaéreos, drones y aviones de combate, y la resistencia vuela el principal puente de la capital para dificultar la entrada de los invasores. Rusia, que tiene más dificultades de las esperadas en rendir a Ucrania, avanza en el Mar Negro y prepara el asalto a Odesa, planeando capturar todos los puertos ucranianos, mientras somete Mariupol tras quince horas de sangrientos bombardeos. Y mientras las multinacionales cierran todos sus proyectos en Rusia, Pekín alivia pero no cura el aislamiento ruso.

En referencia a la otra guerra, la interna del PP, Feijóo plantea un partido «descentralizado» y se rodea del «aparato» de Génova con ex ministros y veteranos, cuando se conoce que Casado ofreció a Ayuso adelantar el Congreso de Madrid si firmaba la paz con él.

El caso es que en el cónclave popular Ayuso revienta el llamamiento a la unidad del PP al pedir expulsiones y denunciar la «campaña» contra ella mientras Casado se despide dolido por el trato recibido por el partido, un adiós que no aplaca a Ayuso, que pide explicaciones y la expulsión de quienes ordenaron expiarla y lo hace ante 400 cargos electos del PP, que respaldan a Feijóo y ovacionan el discurso del presidente saliente, quien pide disculpas por los errores cometidos y añade «siento la reacción que he tenido que sufrir, que no merezco». Por su parte Feijóo arropa a Ayuso después de su duro ataque contra Casado y dice «no tenemos ninguna duda sobre su honorabilidad, la defenderemos», mientras exhibe fuerza en el PP y desactiva listas alternativas, dejando el congreso de su elección como presidente nacional en manos del aparato histórico de Génova, tras dar el esperado paso para presidir el partido prometiendo una «alternativa con sentido de Estado», después de ponerse a disposición del PP por «obligación moral» y para «ganar a Sánchez», y manifestar «no soy un político de un par de tuits», «me siento preparado y creo que puedo».

Y en lo que se refiere a Juan Carlos I la investigación se archiva pese a las irregularidades fiscales y el relato demoledor que arma Fiscalía sobre su conducta, concluyendo que el Emérito ha de quedar exonerado, por lo que archiva definitivamente las investigaciones sobre su patrimonio y señala que la prescripción o la inviolabilidad impiden acusarle de blanqueo y cohecho.

En efecto, Fiscalía exculpa al Rey emérito, quien informará a Zarzuela de las decisiones que tome y su abogado comunicará si decide volver a España, concluyendo que no hubo delitos o éstos habrían prescrito, por lo que archiva el caso por la inviolabilidad, el tiempo transcurrido y los vagos indicios, pues la intermediación en la construcción del AVE a La Meca, según Fiscalía, «no pasa de ser una conjetura sin mayor sustento», concluyendo que «nunca se hizo ningún pago» al Monarca con los fondos de Jersey.

Entretanto la inflación se dispara en España al nivel más alto desde 1989, mientras los sindicatos reclaman una subida salarial del 5% y CEOE pide «apretarse el cinturón» en tanto que los datos de empleo se frenan con el menor avance en nueve meses y el Gobierno asume ya que la guerra «ralentizará el crecimiento» y no se recuperará el nivel precovid este año.

Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que el cambio climático genera ya daños mayores de los previstos y la ONU admite que subestimó los efectos del calentamiento; que Más Madrid rechaza confluir con Yolanda Díaz antes de 2023; que «Ternera» quiere evitar el banquillo por haber sido ya condenado en Francia; que Pallete, el Presidente de Telefónica, pide «respeto» a las telecos y un coste «justo» de la red, arremetiendo contra los privilegios de Google y Facebook en la Mobile World Congress 2022; que 2.500 personas intentan saltar la valla de Melilla para entrar en España; que Mañueco baraja ofrecer a Vox que presida las Cortes sin entrar en su Gobierno; que Sanidad anula las cuarentenas de los contactos estrechos a partir del sábado, lo que supone el fin de la cuarentena para los no vacunados y la mascarilla dejará de ser obligatoria en espacios cerrados «muy pronto» por la mejora de la situación; y que Educación suprime las notas numéricas y aprueba las matemáticas socioafectivas, según el nuevo currículo educativo aprobado por el Gobierno, que también elude tratar el terrorismo en Primaria, lo que el ministro de Interior afea a su compañera de Educación.

 

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