MAYORES Nueva sección

Artículo de opinión de Pepe LLorca: «Un día en mi geriátrico»

En un centro normal, ni el más lujoso y caro, ni el más barato y humilde, los días son así

Cuando después de visitar, recibir los servicios, horarios, menús, recorrer las instalaciones, de un centro de mayores, la familia decide el ingreso de su familiar en un Centro Residencial de Mayores (Ya no quedan casi asilos y geriátricos nombrados estos con desprecio, abandono y de forma peyorativa) Muchos de los lectores y familiares de esta sección me han comentado, que como es un día normal en el lugar en el que han decidido se quede su familiar.

En un centro normal, ni el más lujoso y caro, ni el más barato y humilde, los días son así:

El equipo de la mañana, entra a las 6,45 a trabajar y tienen hasta las 7,00 en el lugar donde se hacen múltiples actividades, calentamiento y estiramiento, para que al inicio de la jornada no se queden enganchados de la espalda al levantar a cualquier residente.

A las 7,00 se lee el relevo, con los incidentes de la noche, si los ha habido, alteraciones de conducta, modificaciones de su estado de salud o cualquier información que el equipo de auxiliares, dirigidos por el supervisor, deba saber antes de iniciar el despertar de los residentes, asearlos, duchar a quienes corresponda, afeitado a los caballeros, repaso de peinado a las señoras, y cuando sea costumbre algo de rímel etc. Pasando a vestirlos, ayudarlos a ello adecuadamente según el clima a cada uno.

A la misma hora inicia su jornada el equipo de enfermería, y farmacia, para revisar y adaptar cualquier cambio que pudiese haber ocurrido durante la noche, o si es el día previsto hacer las extracciones, para analíticas y revisar las consultas a especialistas que existan ese día hora y preparar la medicación oportuna para las salidas previstas.

Los doctores, están conectados con los enfermeros y dirección 24 horas, aunque no sea presencial, por WhastApp y ya van viendo las situaciones que se han producido, desde la tarde anterior y adaptando los tratamientos y órdenes médicas, quedando todo grabado en el programa de gestión de cada centro. Una de los beneficios, salud y costumbres, de estar en un centro de mayores, es el control de cómo se administra la medicación, la comida, que son 5 al día, controladas por un nutricionista, y la cercanía diaria a su médico
de cabecera.

Entre las 8 y las 10 una vez realizada la higiene a las personas, se desayuna, con variedad de alimentos y bebidas adecuadas y permitidas para cada uno, tostadas, bollería, magdalenas, fruta, café, infusiones, zumos etc. Una vez terminado el desayuno, se inician las terapias, y la incorporación al día con los residentes, de los fisioterapeutas, psicólogos, terapeutas ocupacionales, trabajo social, lavandería, mantenimiento, RR. HH.

Administración y recepción, que es el puesto sobre el que pilota el centro, tomando nota de las visitas, llamadas, incidencias, quejas etc. Derivándolas a quien corresponda. Las terapias duran hasta las 13,00 siempre a mitad de terapia se les hidrata, con zumos, agua, infusiones etc.

Las terapias son los momentos de integración, colaboración entre ellos, volver a retomar lo que cada uno hacía, dentro de lo posible, la integración evita, la soledad, el ir de la cama al sillón y del sillón al baño y a la cama etc.

Fundamental para la salud integral del residente y siempre se les deja un periodo de unos días de adaptación, cuando llegan e incluso para les sea más fácil ubicarse, en muchos centros, cada grupo de profesionales llevan uniformes de diferentes colores

Todos pasan por el gimnasio todos los días y es el especialista quien los busca y los lleva, adaptando sus necesidades a cada uno de ellos, su evolución, peso, altura y objetivo de trabajo etc.

En los centros normalmente, hay dos turnos de comidas dependiendo de la
capacidad cognitiva de cada residentes y del tipo de comida (Basal, triturada, dietas especiales o incluso por sondas).

Posteriormente hay descanso en las salas, la mayoría de residentes y no se acuestan en cama, porque si no al despertar de las siestas, quieren volver a desayunar. Sobre las 16,00 teniendo en cuenta que las comidas han terminado sobre las 14,30. Se inician de nuevo las terapias y el gimnasio siendo estás más livianas, con juegos de cartas, dominó, ajedrez, bingo, dibujos, etc. Esta actividad dura hasta las 18 aprox. Y a las 16,45 se les vuelve a dar hidratación como a mitad de mañana. A las 17 hasta las 19,30 es el momento fuerte de las visitas de familias y amigos.

Por supuesto que todo lo expuesto no es obligatorio, porque un centro de mayores, es su nuevo hogar, no es una cárcel ni una universidad, y hay libertad total, para que cualquier día y a cualquier hora, un residente pueda salir a pasear, comer, merendar, etc. Con cualquier familiar o amigo, si no existe impedimento legal, teniendo que firmar quien se lo lleva, que se hace
cargo y es desde la puerta él responsable del residente. Las cenas se inician a las 19,30 y también son en 2 turnos como las comidas después ya a sus habitaciones con la medicación de cada uno, suministrada por el enfermero y preparada con las dosis prescritas por los doctores, por el equipo de farmacia, terminando su día sobre las 21 en la habitación de nuevo, para ya descansar, ver su tele, escuchar su radio, y con la tranquilidad de que si les ocurre algo no están solos, están atendidos 24 horas 365 días al año, por un equipo multidisciplinar de profesionales, que son todos mis compañer@s de todos los centros de España, que han sido muy injustamente, criticados, maltratados y defenestrados, por todo tipo de medios de comunicación, durante la pandemia, creando desconfianza en las familias hacia este colectivo que es vocacional y en un 99% se deja su vida por hacer feliz a los mayores.

Desde aquí mi máxima admiración a todos ellos.

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