Actualidad Comunidad Valenciana

Juzgan a un cardiólogo por grabar a una compañera en el baño de un hospital valenciano

La Sección 5ª de la Audiencia Provincial de Valencia juzga a un cardiólogo de 42 años de un hospital de Valencia acusado de poner una cámara en un baño del centro sanitario en el que trabajaba, con la intención de grabar a una compañera que le había comunicado que iba a ducharse.

La Sección 5ª de la Audiencia Provincial de Valencia juzga a un cardiólogo de 42 años de un hospital de Valencia acusado de poner una cámara en un baño del centro sanitario en el que trabajaba, con la intención de grabar a una compañera que le había comunicado que iba a ducharse.

El Ministerio Fiscal ha solicitado una pena de tres años de prisión e inhabilitación durante seis años para ejercer de facultativo, además de una multa de 12.000 euros, por un presunto delito contra la intimidad. Por otra parte, la defensa pide la libre absolución.

El Ministerio Fiscal ha solicitado una pena de tres años de prisión e inhabilitación durante seis años para ejercer de facultativo, además de una multa de 12.000 euros, por un presunto delito contra la intimidad. Por otra parte, la defensa pide la libre absolución.

Ocurrió a mediados de mayo de 2019 en un conocido hospital público de Valencia durante una guardia que hizo el procesado junto a la médica residente de quinto año que tenía 28 años. La médica ha relatado que a pesar de no tener ningún tipo de vinculación fuera del ámbito profesional, se sentía incómoda con el acusado porque ya le había hecho algún tipo de proposiciones.

El juicio ha tenido lugar este martes. Los hechos básicos han sido asumidos por el médico, pero este ha aducido que su intención al colocar el móvil no era grabar desnuda a la médica, sino estudiar si era posible vigilar la repisa del baño tras una anterior desaparición de objetos valiosos. Según el acusado, dejó el móvil allí porque tuvo que ausentarse para una urgencia justo después de haber instalado el mecanismo.

La versión de la médica ha sido corroborada en lo fundamental por la jefa de Servicio, mientras que el abogado del acusado ha insistido en que no era posible grabar la ducha desde la rejilla donde se disponía el móvil.

El fiscal ha recordado que se trata de un delito, independientemente que haya sido para ver a la médico o descubrir quién le había robado, y ha aludido a la legislación de protección de datos.

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: