Actualidad Alicante

El TSJCV deniega la suspensión cautelar de la últimas medidas sanitarias en el sector de la hostelería

La aplicación de los principios de precaución y prudencia no requiere que los riesgos para la salud "sean concretos, sino que basta con que sean potenciales", según establece el auto

La Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha denegado la suspensión cautelar solicitada por dos asociaciones empresariales de Alicante de las medidas sanitarias frente a la Covid-19 aprobadas por la Generalitat el pasado 25 de febrero para el sector de la hostelería, la restauración y el ocio nocturno.

La Sala considera que acceder a las pretensiones de los recurrentes, que cuestionaban entre otras cosas el cierre del interior de los establecimientos, «supondría perturbación grave de los intereses generales, más en particular de la prevención de la salud de la ciudadanía, que obliga a los poderes públicos, destacamente a las Administraciones Sanitarias, a proveer tratando de minimizar situaciones de riesgo».

La Sala considera que acceder a las pretensiones de los recurrentes, que cuestionan el cierre del interior de los establecimientos, supondría una «perturbación grave para los intereses generales»

El Tribunal ha examinado en este incidente cautelar un informe emitido por la Subdirección General de Epidemiología, Vigilancia de la Salud y Sanidad Ambiental de la Conselleria de Sanidad.

Según recoge dicho informe, a pesar de la mejoría observada en las últimas semanas, la Comunidad Valenciana seguía estando el pasado 25 de febrero en nievel de alerta 3 por Covid-19, un escenario definitido como de transmisión comunitaria no controlada y sostenida del virus que puede exceder las capacidades del sistema sanitario. Los magistrados citan en su auto, además de resoluciones anteriores por incidentes cautelares similares dictadas por la misma Sección Cuarta del TSJCV, la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

La aplicación de los principios de precaución y prudencia no requiere que los riesgos para la salud «sean concretos, sino que basta con que sean potenciales», según establece el auto

De este modo, concluyen que aplicar los principios de precaución y prudencia, con los que ha de conducirse la Adminstración, no requiere «que los riesgos para la salud sean concretos, sino que basta con que sean potenciales».

La Sala recuerda en cualquier caso que su decisión de ahora se adopta «en atención al estado de las cosas en la fecha de adopción del acto administrativo impugnado», por lo que no puede extraporlarse a «situaciones futuras en las que las circunstancias concurrentes puedan ser distintas».

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: