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COLUMNA DE OPINIÓN de Jorge Cremades: «Eludiendo responsabilidades»

Una tercera ola letal que registró ayer 38.869 nuevos casos, su peor dato desde el inicio de la pandemia, que avanza a un ritmo imparable, acercando la incidencia acumulada en pocas semanas al pico máximo del otoño disparándola hasta 492 por cien mil habitantes, con Extremadura en cifras extremas de 1.131, que fuerza la suspensión de operaciones programadas y que pone las UCIs en riesgo de desborde

Con todo lo que está cayendo en nuestro país es absolutamente inasumible e inaceptable que nuestros gobernantes en los diferentes ámbitos territoriales se dediquen a eludir sus responsabilidades, que libremente asumieron al acceder a sus cargos, y lo hagan aprovechando el guirigay competencial existente entre las distintas instituciones del Estado y abusando de la cínica demagogia sobre las competencias individuales de cada uno de los cargos concretos que conforman el gobierno de cada institución. La responsabilidad no puede quedar diluida en un confuso marco normativo de competencias ni en un escaqueo demagógico de intereses personales, que, inevitablemente, nos llevaría a la irresponsabilidad más absoluta, teniendo en cuenta que, tanto para lo bueno como para lo malo, al final, la última responsabilidad a nivel estatal es y debe ser del Gobierno de la nación y tanto entre sus miembros como en el de los gobiernos territoriales es y debe ser una responsabilidad colegiada con el Jefe de los mismos como máximo responsable ya que él, en todo caso, tiene la capacidad de cesar a quienes, como miembros de su gobierno, no se ajusten a las decisiones colegiadas que se tomen y además tiene la capacidad de clarificar legislativamente, como jefe del partido mayoritario en el Congreso, aquellas normas que peligrosamente sean confusas sobre las competencias de otros gobiernos en ámbitos territoriales. Por ello no cabe que en la gestión de la pandemia o del temporal, que desgraciadamente asola buena parte de nuestros territorios, unos y otros se vayan pasando la pelota para eludir la responsabilidad que, en definitiva, siempre será del Gobierno Nacional, ni cabe que dentro de dicho gobierno, como en el resto de gobiernos territoriales, algunos de sus miembros pretenda eludir sus responsabilidades, como hace Podemos, alegando sus ministros que son una minoría dentro del mismo cuando saben que la decisión es siempre colegiada y no se puede personalizar, según les convenga, para escaquear el bulto en aquellas cuestiones que no les conviene y arrogarse el protagonismo de aquellas otras que le puedan aportar ventajas de cara a su electorado. Es el Gobierno en su conjunto quien lo hace mal o bien y, por tanto, es el responsable del éxito o fracaso de su gestión. Para bien o para mal, las decisiones del Gobierno, ya sea monocolor o de coalición, son siempre responsabilidad colegiada de todos sus miembros al margen de que pertenezcan, en caso de coalición, al sector mayoritario o minoritario del mismo, teniendo en cuenta que quienes consideren inaceptable las decisiones tomadas tienen la posibilidad de dimitir, al margen de la potestad que tiene el Presidente del Gobierno de cesarlos si lo considera oportuno, pues, en definitiva, es el máximo responsable de todo. Y si no dimiten, ni son cesados, cada uno de ellos ha de asumir la parte de responsabilidad que le corresponda como miembro de dicho gobierno, al igual que es responsable el partido político al que pertenezca. No cabe pues, como hace Podemos y sus ministros en el gobierno de Sánchez, inhibirse de la gestión del temporal y desaparecer de la gestión de la nevada, alegando que sus ministros carecen de competencias al respecto; ni cabe optar por la presión al PSOE con la subida de la luz o la reforma de las pensiones, alegando que su modelo es otro y que por ello no apoyará en el Congreso que se eleve a 35 años el cómputo para calcularlas, mientras el ministro Escrivá lo considera necesario. Y no cabe semejante demagogia ya que, si este Gobierno, del que forman parte, no consigue bajar la tarifa de la luz (ya más cara que durante la crisis de Rajoy, al que tanto PSOE como Podemos calificaron de «cómplice»), si gestiona mal la pandemia o el temporal o si aumenta el cómputo para calcular las pensiones, etc, etc, serán corresponsables de ello como miembros del mismo pues son libres de asumir dicha responsabilidad o dimitir para no asumirla. Lo indecente, cínico, demagógico e irresponsable es pretender repicar la campana y estar en misa al mismo tiempo, haciendo ver a la ciudadanía que ellos nada tienen que ver con los errores o malas políticas que, según ellos, cometa el Gobierno al que pertenecen por ser minoritarios en el mismo. Te vas y punto si no quieres ser responsable del desaguisado.

Según NCReport, la mayoría suspende la gestión de Sánchez y reprueba a sus socios, rechazando las alianzas con ERC y Bildu y pidiendo romper con Iglesias

Y no es de recibo que incluso dentro del sector mayoritario del Gobierno se desate una guerra abierta entre sus propios miembros socialistas, como, entre otras, la desencadenada entre Marlaska y Robles, por el mero hecho de que la Ministra de Defensa ayudara a Madrid a restablecer la normalidad tras la borrasca sin consultarle al Ministro de Interior y desplegara la UME ante la llamada del alcalde Almeida; tan anómalo es que dicha decisión se tomara sin el conocimiento de los ministros implicados como que, una vez tomada, se genere una tormenta política interna obligando al indeciso Presidente Sánchez a enfrentarse a los suyos en su pugna con Madrid tras el paso de la borrasca Filomena, mientras junto al alcalde popular madrileño, otros alcaldes socialistas y el socialista Page reclaman al Gobierno que declare en sus territorios zona catastrófica por los daños causados y Casado elogia a Robles por su decisión y pide una tregua política para afrontar dichos daños millonarios en las zonas más afectadas.

Y mientras entre unos y otros, eludiendo responsabilidades, la casa sigue sin barrer, según NCReport, la mayoría suspende la gestión de Sánchez y reprueba a sus socios, rechazando las alianzas con ERC y Bildu y pidiendo romper con Iglesias y sólo la vicepresidenta Calviño y la ministra de Defensa, menos radicales, logran aprobar, aunque, pese al descontento con este pintoresco Gobierno hay división de opiniones sobre convocar elecciones o no, mientras Sánchez, en plena guerra Marlaska-Robles se abraza a la popularidad de la UME, que se ha destacado de nuevo como un elemento imprescindible de ayuda a los ciudadanos, y la visita públicamente, mientras el PSOE se rebela contra la negativa de Moncloa a declarar Madrid zona catastrófica. Y es que Madrid, como otras zonas de España (como Toledo, zona catastrófica desde la catedral hasta los olivares) está paralizada por la ola de frío y el exceso de nieve tras el paso de la borrasca Filomena, pues como dice el Director de Protección Civil «ante una nevada de 30 horas no puedes hacer nada». El balance: clases suspendidas hasta reparar los daños; escasez de productos frescos en los supermercados; imposibilidad de circular los vehículos salvo los todoterreno que trasladan a los sanitarios hasta que se despejen las carreteras y las calles; el Ejército con pico y pala contra el hielo para despejar Barajas, las estaciones de Atocha y Chamartín o ciudades como Toledo; cinco autonomías con heladas importantes……en definitiva, un caótico panorama que se agrava con temperaturas extremas de más de 25º bajo cero, como, por ejemplo, en Molina de Aragón en Guadalajara. Un caos que aboca al Gobierno a declarar varias zonas catastróficas, como le pide al alcalde madrileño ante la titubeante y confusa actitud de Moncloa, que, a pesar de la alerta de que «la emergencia persiste», se resiste a declarar la capital como tal, mientras el PP avisa al Presidente de que «Madrid es un caso palmario de zona catastrófica» y de que «lo peor está por llegar» en tanto que Ábalos y Marlaska dan largas al asunto, el liderazgo de Robles levanta ampollas entre los ministros al ponerse al frente de las ayudas y se reavivan sus diferencias con el titular de Interior, y en el ala socialistas se preguntan «¿dónde están ahora los de Podemos?». No en vano el alcalde Almeida manifiesta «al grano, ministro Marlaska, hay que reaccionar rápido» y le exige «todos los efectivos» antes de que las heladas acaben de bloquear Madrid, mientras pide al Gobierno que se declare zona catastrófica, preguntándose «si esto no lo es, tú me dirás qué» tres recorrer la ciudad en 4×4, desvelando que Sánchez «me llamó y me dio su número, espero que haya aprendido que en esta situación hay que ser cercano a la gente, en tanto que en estos días frenéticos «la ciudad va despertando» pero queda mucho por hacer. Ya ven, como para andar eludiendo responsabilidades en vez de arrimar el hombro todos a una.

Una tercera ola letal que registró ayer 38.869 nuevos casos, su peor dato desde el inicio de la pandemia, que avanza a un ritmo imparable, acercando la incidencia acumulada en pocas semanas al pico máximo del otoño disparándola hasta 492 por cien mil habitantes, con Extremadura en cifras extremas de 1.131, que fuerza la suspensión de operaciones programadas y que pone las UCIs en riesgo de desborde

Entretanto la pandemia sigue haciendo estragos, pues la tercera ola de covid se desborda al duplicarse en un solo mes la incidencia acumulada, cuando ese salto llevó dos meses en la segunda ola. En definitiva, la expansión de esta tercera ola ya mete presión alarmante en las UCI, al subir los casos críticos de coronavirus al 39% desde Navidad, acelerándose los contagios y las hospitalizaciones, mientras los sanitarios están al límite de su propia salud mental (la mitad del colectivo tiene riesgo alto de trastorno a causa de jornadas maratonianas, tensión e impacto emocional que lleva a la depresión, la ansiedad o el abuso de drogas). Una tercera ola letal que registró ayer 38.869 nuevos casos, su peor dato desde el inicio de la pandemia, que avanza a un ritmo imparable, acercando la incidencia acumulada en pocas semanas al pico máximo del otoño disparándola hasta 492 por cien mil habitantes, con Extremadura en cifras extremas de 1.131, que fuerza la suspensión de operaciones programadas y que pone las UCIs en riesgo de desborde. Datos que fuerzan a ocho CCAA a endurecer restricciones en el ámbito de sus competencias, mientras algunas de ellas ya solicitan al Gobierno un confinamiento domiciliario, como aconsejan los expertos, sin que nadie entienda por qué Sanidad, con Illa pendiente de las elecciones catalanas, descarta confinar pese al record de contagios y el descontrol absoluto de su seguimiento, cuando, según el INE, el exceso de muertes alcanza los 80.202 desde marzo o el inicio de la pandemia. ¿Eludiendo responsabilidades gracias al confusionismo competencial? En fin, sin comentarios.

Donde no cabe confusionismo alguno, ni discrepancias internas, es en el objetivo de controlar al Poder Judicial desde el Poder Ejecutivo…..así, como Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como. En efecto el Gobierno de coalición silencia a los jueces en el Congreso, pues PSOE y Podemos, sus dos integrantes, rechazan la petición del CGPJ y los diputados no podrán escuchar la opinión de los magistrados sobre la toma de control de la Justicia por el Ejecutivo, al aprobar la coalición de Gobierno que la reforma se tramite de forma exprés, sin atender tampoco a Bruselas ni escuchar las críticas de las asociaciones judiciales. Sin embargo, paradójicamente, en el asunto de investigar en el Congreso al rey Emérito se evidencian las profundas discrepancias entre PSOE y Podemos pues cuando los letrados del Congreso avalan por primera vez que se le investigue, el PSOE se sigue oponiendo a la propuesta de Podemos votando en contra de la misma a pesar de quedarse sin el argumento anterior de que no la apoyaban porque los informes de los letrados eran contrarios a dicha investigación….. ¿y ahora que son favorables, qué?. Al final, medio gobierno en un asunto y el otro medio en el contrario.

Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que el juez cree que Podemos desvió fondos a través de Neurona, pues archiva la investigación sobre las obras de la sede del partido pero mantiene la de la financiación irregular; que el Govern prevé aplazar a mayo las autonómicas catalanas, por lo que los partidos se reunirán de inmediato para decidir la suspensión; que con el Gibrexit Exteriores cede los poderes a Picardo, pues las concesiones del Gobierno alejan a España de sus reivindicaciones ya que consolidan el estatus de la colonia y se queda sin herramientas para hacer valer su soberanía; que el PP asegura que más de 50 cargos de Ciudadanos les han planteado incorporarse al partido; que Bárcenas ofrecerá al juez pruebas de la caja B del PP de Aguirre y pedirá declarar en el «caso Púnica», que investiga la financiación ilegal de campañas electorales en Madrid; que un socio delató el amaño del hermano de Ximo Puig ante los inspectores; que excarcelan al etarra Troitiño, autor de 22 asesinatos, por «razones humanitarias»; que Telefónica vende sus torres por 7.700 millones y se dispara un 10% en Bolsa; que Otegi dice a los presos de ETA «necesitamos la fuerza de las celdas»; y que los yihadistas detenidos últimamente cruzaron España tras llegar en una patera, alcanzaron la costa de Almería, viajaron hasta Barcelona en coche y el FBI alertó del peligro al activar sus móviles la víspera de Nochebuena con lo que la Policía los detectó finalmente en una casa «okupa» cuando el CNI alertó en noviembre del riesgo de que yihadistas llegasen en pateras y mientras se investiga la llegada de más terroristas por ese medio, en tanto que las FFSS intentan localizar a los que han entrado por Canarias.

Y del exterior, destacar que el Papa aprueba que las mujeres puedan dar la comunión y leer en la misa, pero sigue frenando su ordenación; que la sanidad  en Ciudad de México está al borde del colapso, siendo habitual la respuesta a los enfermos de «lo siento, estamos llenos, busque otro hospital»; que, según Luis Almagro, Secretario General de la OEA, «Guaidó se ha jugado el pellejo y lo hemos abandonado»; que el Ejecutivo italiano de Conte se tambalea al perder el apoyo de Renzi; y que Trump es acusado en el Congreso de «incitar a la insurrección» tras poner los demócratas en marcha el proceso de destitución, con lo que tendrá que afrontar su segundo «impeachment», mientras la Guardia Nacional se atrinchera en el Capitolio para blindar la investidura de Biden frente a los presuntos actos violentos de los «trumpistas»…..un panorama más típico de repúblicas bananeras que de un país democrático desarrollado, y es que nadie, absolutamente nadie, está a salvo de populismos indeseables, sean de izquierdas o derechas, cuando los pueblos les eligen como sus gobernantes, pues es cuando exhiben sin rubor su rostro totalitario para permanecer en el poder contra viento y marea.

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