COLUMNA DE OPINIÓN de Jorge Cremades: «El daño ya está hecho»

Ex ministros, magistrados, juristas….y cualquier demócrata convencido critican la pretendida reforma por parte del Gobierno de la ley del CGPJ en el sentido de facilitar al Ejecutivo de turno el nombramiento de sus vocales a base de reducir en el Parlamento las mayorías actualmente establecidas, lo que supone en definitiva un mayor control del Poder Ejecutivo sobre el Judicial, contrario a la democracia y a las tendencias de la inmensa mayoría de los gobiernos democráticos de los Estados que conforman la Unión Europea. No en vano la Comisión Europea, ante la proyectada reforma de dudosa higiene democrática, ha reaccionado a este intento de politizar la Justicia a base de someter al CGPJ con el pretexto de que, tras vencer su mandato, es necesario renovar sus miembros ya que, ante la incapacidad manifiesta del PSOE y PP de ponerse de acuerdo para hacerlo con los procedimientos y mayorías establecidos, tal como se ha venido haciendo hasta la fecha, Sánchez prefiere conseguirlo mediante este atajo antidemocrático cuando su obligación como Presidente de Gobierno es dialogar, dialogar y dialogar con la oposición, hacer propuestas al respecto para, en todo caso, poner en evidencia que no es el Ejecutivo quien bloquea sino que lo hace la oposición con lo que, en su día, la ciudadanía tendrá claro qué opción ha de avalar en las urnas. En democracia los atajos antidemocráticos jamás pueden ser la solución y por ello la UE avisa de que «los Estados deben garantizar la independencia judicial», considerando Bruselas que el cambio por vía rápida de la elección del CGPJ, tan del gusto de los socios comunistas del gobierno español, puede violar las normas comunitarias, como ya ha sucedido en algún que otro Estado con gobiernos de dudosa higiene democrática en este caso con tendencias ultraconservadoras de derechas y, por ello, han sido sancionados. Un aviso en definitiva de la Comisión Europea al gobierno social-comunista de Sánchez por atacar la separación de poderes (así se inician los procesos hacia regímenes autoritarios desde regímenes democráticos, que luego se hacen difíciles de reconducir) ya que la injerencia del Gobierno sobre el Poder Judicial es inadmisible, por lo que manifiesta que ante ello «estamos preocupados, no es el camino, ni el momento adecuado», mientas Pawel Jablonski, Viceministro polaco de AAEE, exige «queremos que nos midan a todos por el mismo rasero» y mientras siete vocales del CGPJ rechazan el plan del Gobierno porque «es una reforma contraria a la Constitución y a Europa». Entretanto Enrique López, Consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid y «mediador» del PP, asegura «estamos dispuestos a sentarnos a negociar la renovación del CGPJ» con arreglo a lo establecido y que le han trasladado a Sánchez que quieren perfiles independientes, insistiendo en que Iglesias no esté en la mesa y avisando de que «reformar la mayoría de elección nos coloca con Polonia». La pelota está pues en el tejado del Gobierno, que ocultó a la UE el golpe que pretendía dar al Poder Judicial para desbloquear la situación, por lo que Sánchez, aunque mantiene la reforma pese a la advertencia de la UE, cede y plantea retirar la proposición de ley mientras Casado facilita una salida pactada que no cuente con Iglesias y que permita designar los vocales de entre una lista elegida por los jueces, de los que el 90% aboga por la elección directa de los vocales para evitar definitivamente la politización. ¿Qué hará Sánchez ante semejante disyuntiva? Está por ver. Lo lamentable es que, pase lo que pase, «el daño a la Justicia ya está hecho» como entienden ex ministros, magistrados y juristas…..y cuanto más tiempo dure el bloqueo para elegir estos doce de los veinte miembros del Poder Judicial, quedando en el aire la tentación de elegirlos mediante atajos antidemocráticos, mayor será el daño causado a la Justicia, seguramente para alegría de aquellos que precisamente buscan el caos institucional porque su modelo es totalmente distinto y eso de la separación de poderes es algo que les causa urticaria. La realidad, por la que algunos se frotan las manos, es que este golpe judicial de Sánchez le entregaría al Ejecutivo (hoy al que él preside….y mañana a ¡quién sabe!) también el control del Tribunal Constitucional  pues la pretendida reforma del CGPJ le permitiría designar en 2022 a cuatro nuevos magistrados, con lo que nueve de los doce le deberían el cargo cuando decidan sobre el 1-O; y, ya se sabe, en estos casos no se suele echar mano de aquellos que se caracterizan por una mayor solvencia e independencia sino de aquellos que se caracterizan por una mayor docilidad y servilismo. El daño, como ven, ya está hecho; un daño no circunstancial sino permanente si no se remedia lo antes posible, pues una vez sometido el Poder Judicial al Poder Ejecutivo, éste, del signo político que sea tendrá en su mano socavar la esencial separación de poderes que caracteriza y debe caracterizar a la democracia, la verdadera perjudicada de semejantes tentaciones totalitarias. ¡Qué dirían quienes hoy actúan de forma tan irresponsable si gobernara en nuestro país la extrema derecha o la extrema izquierda! Seguro que entonces ya sería demasiado tarde.

El PSOE considera la moción como «una bendición» que fortalecerá al Gobierno de coalición y facilitará la negociación presupuestaria ya que, pase lo que pase, con la fracasada moción de censura «todo son ventajas», por lo que Sánchez busca desgastar al PP y afianzar a sus socios ante los PGE

En medio de este despropósito se va a celebrar la moción de censura de Vox contra Sánchez, con el «leit motiv» de que «está claro que la estructura autonómica no funciona», lo que no está exento de razón a causa de las tendencias centrífugas de las diversas autonomías, especialmente las gobernadas por secesionistas y nacionalistas radicales cuyo objetivo es liquidar el modelo surgido en la Transición y divorciarse de España. El PP, que piensa que Cuca Gamarra es la idónea para defender su discurso en el Congreso y descarta a Casado, se debate entre abstenerse o votar «no», aunque algunos dicen  que «los nuestros en la calle nos piden que apoyemos la moción» y los barones presionan a Casado para que vote «no» a la «trampa» de Abascal. El PSOE considera la moción como «una bendición» que fortalecerá al Gobierno de coalición y facilitará la negociación presupuestaria ya que, pase lo que pase, con la fracasada moción de censura «todo son ventajas», por lo que Sánchez busca desgastar al PP y afianzar a sus socios ante los PGE. Por su  parte Arrimadas lo tiene claro: «Vox beneficia a Sánchez; necesita un espantajo para polarizar a España» dice y le advierte de que en los Presupuestos tendrá que elegir entre ERC o Ciudadanos. La realidad es que el pulso de Sánchez con Casado pone en jaque al Estado, pues la falta de diálogo con la oposición, imprescindible en democracia, da alas a Iglesias y a su estrategia de minar las instituciones desde dentro, algo que ya vienen haciendo los secesionistas y nacionalistas donde gobiernan. Así las cosas, el Gobierno mantiene la presión y prepara un otoño caliente intentando arrinconar al PP para forzarle a pactar la renovación del CGPJ y buscando el apoyo de ERC a los Presupuestos con una reforma del Código Penal, mientras los independentistas dan por hecho que el indulto llegará antes de Navidad. Llama la atención que curiosamente Marlaska acerque al País Vasco a doce de los asesinos más crueles de ETA (entre el centenar de trasladados está el autor del atentado de Santa Pola, que mató a una niña, y también se han beneficiado criminales múltiples, como el de Jiménez Becerril) y que el Gobierno ceda la gestión de las prisiones a PNV y Bildu a partir de marzo, mientras en el Parlamento Vasco el PSOE vota junto con la izquierda abertzale en contra de investigar los «ongi etorris» (actos de bienvenida a los presos de ETA)……. ¿tendrá algo que ver la necesidad de votos abertzales y del nacionalismo vasco para que los PGE salgan adelante?, algunos lo dan por hecho sin lugar a dudas.

              Por cierto, hablando de Presupuestos, los de 2021 incluirán entre 6.000 y 8.000 millones de ingresos vía nuevos impuestos, destacando la subida del IVA de las bebidas azucaradas, que subirá del 10% al 21%, según el plan presupuestario enviado por el Ejecutivo a Bruselas, que insiste en que las ayudas del fondo de reconstrucción son para reformas, mientras las pensiones y sueldos públicos se revalorizarán un 0´9% y se crea un nuevo tributo para plásticos. El Ejecutivo por su parte pretende reducir el elevado déficit público sólo con ingresos y sin reducir gastos, mientras Milesi-Ferretti, analista del FMI, sostiene que «hay que evitar subidas permanentes del gasto sin justificar». Además el Gobierno enmascara una subida del IRPF a las rentas más altas en el plan enviado a Bruselas y no presenta ninguna partida para ERTEs ni prestaciones a autónomos en 2021, elevando la carga sobre la clase media con esta subida fiscal, mientras las empresas que suspenden pagos se disparan el 55%. Por otro lado España renuncia a pedir ahora a la UE los 70.000 millones en créditos, pues el Gobierno quiere beneficiarse en el corto plazo sólo de la parte del fondo de reconstrucción que no hay que devolver y evitar así endeudarse más, pues ya el alza de la deuda de 2020 será la mayor de toda la Historia de España, al extremo de que el pago de intereses subirá por primera vez en nueve años.

Y por si fuera poco todo lo anterior cinco CCAA están en «riesgo extremo» por la Covid según el baremo de Sanidad, lo que supone que las zonas con mayor incidencia tendrán que limitar la vida social y bajar aforos. El ministro Illa pretende endurecer las restricciones en hostelería y transporte, con lo que el nuevo plan de Sanidad devolvería a la Fase 1 a nueve CCAA si se aplicase ahora mismo. Y es que Sanidad registra más de 15.200 casos, la cifra más alta de la pandemia, mientras España llega a los 5.000 muertos en la segunda ola, que ya está aquí. El Gobierno descarta prolongar la alarma en Madrid pero no ve alternativa legal, en tanto que Ayuso se desmarca de Aguado por plantear un parón de actividad. Y mientras Castells, el ministro de Universidades, dice que «no podemos poner un policía detrás de cada alumno» (lo que es una obviedad manifiesta pero nada soluciona respecto a las irresponsabilidades) casi nos olvidamos de las otras víctimas de la pandemia, justo en el día mundial del cáncer de mama, pues el coronavirus está retrasando diagnósticos e intervenciones de otras enfermedades como si la infección por Covid fuese la única enfermedad grave que padecen los españoles. Entretanto los sanitarios reciben un emotivo premio «Princesa de Asturias», un galardón a la Concordia, en cuyo acto de entrega de premios el Rey pide «un gran esfuerzo nacional» contra la crispación y exige a las instituciones que se comprometan con «el porvenir de nuestra nación» y actúen con «entendimiento y concordia», mientras la Princesa Leonor apela en su discurso a la «responsabilidad» de los jóvenes ante la crisis provocada por el coronavirus.

Y por si alguien quiere saber por dónde andan los vaticinios demoscópicos, según NCReport, el PP sería el partido que más crece pero Sánchez podría volver a gobernar con la mayoría Frankenstein,  pues, en caso de elecciones, los resultados serían: PSOE 27% de votos y entre 114-115 escaños,  PP 23´6% y 98-99, Vox 15´6% y 53-54,  UPodemos 11´4% y 27-28, ERC 3´4% y 12-13, Ciudadanos 6´3% y 9-10, JxCat 2´6% y 9-10,  PNV 1´5% y 6, EHBildu 1´2% y 5, y Otros 7´6% y 11-12…….(nótese que, gracias a las ventajas otorgadas a los partidos de ámbitos territoriales y no de ámbito nacional Ciudadanos con un 6´3% de votos obtendría 10 diputados, los mismos que JxCat con el 2´6% de votos; o que con el 8´7% de votos entre ERC, JxCat, PNV y Bildu llegarían en el Congreso a obtener 34 escaños, seis más que UPodemos con el 11´4% de votos……anomalía electoral o distorsión representativa que cada vez se hace más urgente corregir en la Ley).

Por lo que respecta a otros asuntos cabe citar que refuerzan la escolta al juez García Castellón tras las amenazas recibidas por investigar a Iglesias; que Uribes, el ministro de Cultura, dice «yo no debo fomentar ir a los toros; al teatro sí, es pacífico» y que «900 millones irán a la cultura y al deporte»; que Eva García Sáenz de Urruti gana el premio Planeta con su novela «Aquitania» y Sandra Barneda queda finalista con «Un océano para llegar a ti»; que el retraso de la jubilación se impone en la reforma, con lo que el ministro Escrivá gana el pulso a Yolanda Díaz; y que Casado se blindará ante los barones con un cambio en la dirección de 15 provincias, pues García Egea se impone e impulsa una renovación en busca de «nuevos liderazgos».

Y del exterior destacar que los contagios por coronavirus han aumentado un 87% en un mes generando una verdadera alarma en Europa; que Johnson amenaza a la UE con un Brexit caótico si no pacta; que la policía francesa registra la casa de ministros, especialmente del de Sanidad, por la gestión de la pandemia del coronavirus (en España ni pensarlo); que Jacinda Ardern, la primera ministra de Nueva Zelanda, arrasa con un 49% de votos, la mayor victoria del Partido Laborista en 50 años; que Guaidó, presidente interino de la Asamblea Nacional de Venezuela, dice «nos  preocupa mucho que Iglesias apoye a Maduro»; y que un islamista de 18 años decapita en Francia a un profesor por mostrar en clase de libertad de expresión caricaturas de Mahoma, provocando masivas concentraciones de repulsa en París y otras ciudades como homenaje a la víctima y contra este islamismo radical intolerable que ya provoca hartazgo en la sociedad francesa.

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