COLUMNA DE OPINIÓN de Pedro Nuño de la Rosa: «El planeta de los simios»

Estamos entrando en una época «simiesca», y me refiero a esa saga cinematográfica del «Planeta de los simios», en la que como muchos de ustedes habrán visto, primero el hombre, como en todos los orígenes de las religiones, insufla la inteligencia (alma) a un chimpancé «César», quién (utilizo el pronombre porque lo convierte en persona) al final acaba revolviéndose contra su Creador desafiándolo hasta invertir los términos de la, con perdón, «raza superior» y dominante.

En dos de las escenas finales de la serie aparecen las estatuas más icónicas de Estados Unidos, al fin y al cabo, los que pagan la película como amos del mundo: una es Liberty, en la isla de Manhattan; la otra el monumento a Lincoln, del National Mall de Washington DC. A la primera, que los franceses regalaron a los norteamericanos, se la ve medio sumergida entre el mar y las rocas, muy deteriorada, provocando el asombro de un contrito y llorón Charlton Heston. En la segunda, Mark Wahlberg vuelve a La Tierra en viaje interestelar atravesando agujeros negros, para estrellarse en las escaleras que acceden a la famosa estatua de Lincoln entronizado como vencedor contra el esclavismo sudista, pero aquí la esfinge conmemorativa está completamente nueva y pulida, con la única diferencia de que la cara del presidente norteamericano es la de un primate.

En definitiva, y aunque de apocalíptico mensaje un poco simplón, estas pelis, por otra parte, desiguales y entretenidas, vienen a explicarnos que el hombre es un lobo (o un mono agresivo) para el hombre, muy capaz de suicidar su especie por desmedida ambición.

Lo peor es que en España tratemos de imitar la barbarie americana, producto de la más absoluta incultura histórica, indigencia estética y vengadora de unos «malos» que solo existen en su podrida imaginación

Tal parece al tiempo presente que los simios (todavía con rasgos humanos) la han tomado con las esculturas conmemorativas. Aunque esto viene de antiguo, hemos vuelto a las malas prácticas, Primero fueron los talibanes en Palmira, Nínive, etc.; después las iglesias de Etiopía; y ahora estos tontos del culo, cuya inteligencia no creo alcance a la de un macaco, quienes derriban de sus bien ganados pedestales al Cristóbal Colón que los descubrió, y a Fray Junípero Serra, santo cristiano y fundador de California. Ni uno ni el otro habían visto 10 negritos juntos en su vida. Eso sí, respetaron a los mismos nativos que luego sufrirían de los «hombres blancos» el genocidio o el confinamiento en «reservas».

Y lo peor es que en España tratemos de imitar la barbarie americana, producto de la más absoluta incultura histórica, indigencia estética y vengadora de unos «malos» que solo existen en su podrida imaginación.

¿Creen que, echando abajo una imagen, grafiteándola en rojo (con la «A» de acracia), y bailando danzas monicacas sobre ella, van a cambiar la Historia? ¿O están buscando provocar a una mayoría que no piensa como ellos, y así liarla parda otra vez como cuando se nos fue de las manos la II República?

Al Cid Campeador siempre se le ha reconocido por el sobrenombre de «Mata-moros»; así que siguiendo las prescripciones podemitas lo mejor es cargarnos su estatua en Valencia, renombrar al pueblo alicantino como Monforte de Iglesias; y, desde luego quitar todas las páginas contaminadas de nuestra historia, enlazando directamente a los primitivos que vivían en el Pla de Petracos con la I Asamblea de Ciudadanos de Podemos. Quemar los museos, como proponía Marinetti (amigo de Mussolini), dejando solo paisajes y bodegones para memoria de «los verdes». Y naturalmente sustituir, como en «El planeta de los simios» cualquier careto escultórico de celebrado personaje, por los de el «encoletado» Pablito, la Bella Inés, y el indescifrable Echenique, o (no me negarán que este si tiene rasgos simiescos con gafas) bocadehacha Juan Carlos Monedero.

A esta gente les vendría bien releerse «Rebelión en la granja», antes que las urnas por sentido común acaben con tantas «monerías».

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.