COLUMNA DE OPINIÓN de Elsa Martínez: «La Reconstrucción»

La cosa empezó a parecerme de verdad creíble cuando Tina, la florista mas divina del Mercado Central, decidió volver, abrir la verja y dejar entrar la ilusión , una ilusión que se ha materializado en el esfuerzo diario, cotidiano y brutal de algunas almas buenas cuyo talento nunca es suficientemente reconocido.  Se abrieron con ella los tulipanes, las margaritas, los girasoles y las orquídeas, y algunos jazmines en flor… y la verdadera primavera llegó a una ciudad levantina en el que  siempre fue su mejor tiempo, Mayo. Porque digan lo que digan, el mes más bello de Alicante es ese mayo de flores y color, de aguas cristalinas vírgenes todavía y playas de arena dorada sin exceso de calor y una luz que te desborda.  Y asi empezó esa llamada FASE 1, de este galimatías que ha sido, y sigue siendo, la odiosa desescalada anticipo de la “nueva normalidad”. Experta en terminologías varias, y en linguismos histórico por mi carrera, he tenido que aguantar innumerables silogismos de resolución verdaderamente delirante y muchas aberraciones sintácticas y morfológicas que dolían más que la pérdida del “sentío”.  Y para la explicación del pánico que me produce este “palabro” tan tremendo, combinado con un adjetivo que lo hace más terrorífico todavía, os voy a pedir que veáis la película BRAZIL de Terry Gilliam, una de esas que te hace pensar y mucho hasta en la mosca del laberinto de KAFKA como no hay dos.

La Nueva Normalidad va para largo, o eso parece y habrá que ir poniéndole algo de salsa picante o se va a convertir, a poco que nos abandonemos a su suerte, en esa sensación gris burócrata de Sección Femenina y el Movimiento. La propia “normalidad” tiene aires de impositiva y reguladora decorosa y ordenada vida…. Si me apuras suena a “nuevo orden” , como en las películas de Matrix…¡que susto! Pero  a lo que iba… al objeto del deseo, LA RECONSTRUCCION… como en una peli de los cuarenta del siglo pasado, este es ese momento, el post virus , que parece una postguerra y cuyas consecuencias alucinantes han triturado no solo a españoles y levantinos sino también todos los ciudadanos prácticamente del Mundo; Como si de una Guerra Mundial (hay quien dice que es la nueva metodología militar) se tratara, el COVID19  casi arrasa con todo lo conocido y lo preconcebido de nuestra vida. Cientos de tiendas (Gloria Vázquez ha sido más  que una exhalación), bares y todo tipo de negocios de venta no han abierto por no renunciar al ERTE en este momento. Y las ciudades están a un tercio de su funcionamiento.  La vida fluye solo por donde los que deciden abrir…. lo hacen, eso si con una pasión que se merece la propina del siglo.

El mérito que tienen los señores barristas es la pera limonera… vamos de quitarse el sombrero. Los horarios “chorra” siguen siendo la GINKANA del “ecosistema” propio de mentes “ordenadas” de parvulario

Con los protocolos de cubiertos, vasos, aceites en sobrecitos, raciones…. El mérito que tienen los señores barristas es la pera limonera… vamos de quitarse el sombrero. Los horarios “chorra” siguen siendo la GINKANA del “ecosistema” propio de mentes “ordenadas” de parvulario y así puedo decir unas cuantas cosas de cómo estamos viviendo… es más, frente a todo eso… la vida se abre paso a borbotones… y llegado el extremo en el que nos ha tocado elegir si vivir con miedo y en casa, en la ruina (salvo funcionarios y políticos o rentistas)  o salir a la calle mascarilla en ristre y luchar por nuestra vida de siempre ( tratando de no apagar la luz de nuestras vidas)… sorprendemente la gente elije vivir con miedo pero pagando facturas y trabajando….  En este sentido me ha encantado y recomiendo la iniciativa de Hortensia Roig, hija de Juan Roig, y algunos magníficos denominada #estonotienequeparar #porqueestopasara, y desde luego no tiene que parar. Y mientras la nueva normalidad sí que ha dejado vivir la reconstrucción de la vida real, las cosas en su justa medida, el valor de los afectos, el merito de mantener una familia de belleza contra viento y marea, los ratos de confidencias con tus hijos, la vida fluyendo entre sopas, cocinas, baños y salones donde hacer deporte con tu pareja o simplemente los paseos diarios ahora que podemos con mallas y deportivas a las 8.30 de la mañana. Me quedo con esto, con no querer perder esta proximidad del interior,  me quedo con la cocina de chup chup mientras el ordenador suena y el móvil pita de tele trabajar, me quedo con la sencillez de mi indumentaria durante dos meses y poco o con la cercanía de cada rincón que ahora se ha abierto.

Con la sonrisa de los ojos hacia vecinos, barrios, cafés, con el recorrido de esquinitas donde comprarles cosas a todos o con mi gran descubrimiento, las compras del Mercado Central. Donde he descubierto el sabor de la vida autentica, mezclado con la libertad donde nos han dejado al menos respirar esos aires de paz y espacio común que no se sienten a veces ( por evidencia de inseguridad pero lo pasan muy mal).Lo hablaba estos días con mi querido amigo el Doctor Juan Miguel Pérez Diaz: pasara tiempo hasta que todo sea lo más parecido a antes; a cambio digo,  nos ha enseñado a valorar el riesgo de enfermedades en el Mundo Global, y sobre todo nos ha hecho volver a recuperar la necesidad de nuestra industria. Mientras ta provincia nuestra sufría el dumping chino y el destroce de la era Montoro , que es cebo especialmente con los impuestos de pymes. Sufrió el abandono de fábricas, cierre de talleres, industrias auxiliares, empresas de diseño, marketing y casi toda la comunicación. Y hoy, fíjate, son la vuelta de la moneda su mayor reto y esperanza. Asi que , hagamos país, hagamos futuro, pongámonos a pelear lo que nos toca y dejémonos de monsergas… hoy más que nunca la gente participa desde su casa en un domingo mejor, step by step. Sin prisas pero SiN PAUSAS,  y solo asi, conseguiré volver a ver calles repletas de escaparates llenos de género y con la ilusión de la adolscente “que habita en mi” de toda la vida. Feliz Domingo

 

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.