COLUMNA DE OPINIÓN de Andrés Maestre: «Mejor no hablemos de política»

Vivimos en un estado de enfrentamiento continuo. ¿Con quién estás, conmigo o contra mí? El gobierno se empeña en averiguar la respuesta a esta cuestión para actuar en consecuencia. Los soldados del régimen sanchista-iglesista se lo ponen fácil, porque señalan a profesionales, periodistas y empresas en cuanto se hacen críticas a sus excelencias. Vean el trago amargo por el que pasa Rafa Nadal. De héroe a villano para estos mequetrefes que no tienen más principios que los que cada mañana absorben de la doctrina de su partido.

La mejor defensa es un buen ataque. Lo dijo Sun Tzu -general, estratega militar y filósofo de la antigua China- hace más de dos mil quinientos años en su extraordinario manual sobre El arte de la guerra, que debería ser lectura de cabecera para todo político que se precie. Proyectar los defectos del contrario con lente de aumento genera gratificación; maximizar las carencias de quien te critica, magnificar sus equivocaciones, sacar trapos sucios del pasado o enfatizar sus torpezas es una manera de eludir los propios defectos, escudándose en el prejuicio de que los demás son peores que uno mismo.

Lo más habitual es que muchas personas no entren en el debate para evitar insultos, amenazas y descalificaciones en redes sociales y foros

La situación de vulnerabilidad de quien opina es tal que algunos optan por no hablar ya de política. Salvo quienes estamos en la trinchera -en primera línea de fuego- y tenemos la obligación moral y profesional de escribir, hablar y opinar sobre lo que acontece, lo más habitual es que muchas personas no entren en el debate para evitar insultos, amenazas y descalificaciones en redes sociales y foros.

La actual situación de fragmentación de la provincia de Alicante en dos zonas da para muchos juicios de opinión. Muy lógico no parece, atendiendo a los datos que conocemos y a las expectativas generadas desde el Consell. Otra cosa es que la decisión se haya tomado ponderando indicadores que no conocemos, por eso reclamamos más transparencia en las instituciones. Este confinamiento de Alicante –comarca- y Elche –Aspe, Monforte y Crevillente- me parece una improvisación más del gobierno, a no ser que sea un plan de relanzamiento del presidente Puig. Pudiera ser que la decisión esté supeditada a la puesta en escena de Ximo y su consellera Barceló y a una rectificación en un par de días. Sería un buen tanto en el haber del president –y de paso una muestra más del hago y rehago del que ya nos tienen acostumbrados Sánchez e Iglesias-.

La crispación política se iba pareciendo en los últimos años al debate futbolístico entre forofos sin objetividad, pero de un tiempo a esta parte lo ha superado con creces. Las dos Españas de Machado sigue más vigentes que nunca. Lo idílico sería que desapareciese la militancia obsesiva y se instaurase la crítica sana, sincera y aceptada por el contrario. Pero no es así, y al final la ideología militante todo lo estropea. Parafraseando a El Último de la Fila –cambiando el término causante- “Cuando la política entra por la puerta, el amor salta por la ventana”.

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.