ASAJA Alicante pide mayor presencia policial ante el temor de una oleada de robos en el limón Verna, motivados por su precio al alza y el aumento de flujo de personas por el progresivo desconfinamiento

El primer tramo de la campaña del limón Verna se está desarrollando con buenas perspectivas de precios en origen, que actualmente oscilan entre 0,80-1,00 euro el kilo, con lo que los agricultores, después de un 2019 desastroso en cuanto a precios, están obteniendo rentabilidades aceptables que les permiten vivir dignamente de sus plantaciones y de su trabajo. Sin embargo, nunca hay paz completa, ya que esto también está despertando cierto recelo entre los productores ante el temor de que los ladrones se vean atraídos por el cultivo, y más ahora que está comenzando el progresivo desconfinamiento de la población y, sobre todo, teniendo en cuenta la situación geográfica apartada de los huertos respecto a núcleos de población.

Por ello, desde ASAJA Alicante solicitamos de cara a los próximos días, que se aumenten los equipos de la Guardia Civil, Policía Local y el Equipo Roca y se extreme la vigilancia en toda la comarca, tanto en los caminos y campos, como en el control de la venta de fruta en los mercadillos de las distintas localidades y pedanías, a través de la comprobación de la procedencia del producto mediante los albaranes de compra, control de trazabilidad, etc.

Los agricultores advierten de que el precio favorable que están alcanzando los cítricos generan el caldo de cultivo perfecto para que los ‘cacos’ actúen y lastren una campaña rentable para los productores
«Es probable que con las medidas de relajación del confinamiento, que llevarán a un mayor flujo de personas, y la apertura de los mercadillos, los delincuentes se vean atraídos por el limón y la fruta de hueso, ya que están alcanzando precios aceptables en campo. Pero no podemos permitirlo, ya que los productores venimos de una campaña ruinosa y ahora tenemos la oportunidad de obtener un balón de oxígeno y saldar una cosecha favorable. Por ello, es importante que las fuerzas y cuerpos de seguridad sean conscientes de esta amenaza y se anticipen al problema, aumentando desde ya el número de patrullas en caminos y campos y los controles en los propios mercadillos. Robar 100 kilos de fruta, que son cuatro cajas, valen 100 euros y se recogen en quince minutos, es fácil de robar y, en ocasiones, son mayores las pérdidas en destrozos de vallado y arbolado que lo que supone el hurto de la propia fruta. Pero si hay control y presencia policial los hurtos se consiguen mitigar. Pedimos que se intensifique activamente la presencia de la guardia civil y recursos humano y técnicos por las zonas rurales tanto de campo como huerta, para que podamos trabajar con tranquilidad y seguir abasteciendo a la población con total normalidad, como hemos hecho durante estos dos últimos meses», afirma el presidente de ASAJA Alicante, Eladio Aniorte.

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.