COLUMNA DE OPINIÓN de Olga Avellán: «La vida es muy bella»

Esta es una historia sencilla, pero no es fácil contarla. Como en una fábula, hay dolor, y como una fábula, está llena de maravillas y felicidad. Así comienza la galardonada película italiana «La vida es bella». Roberto Benigni, director y protagonista del film, pone a rodar su imaginación para proteger a su hijo de los horrores de un campo de concentración nazi. En aquel contexto se relataba el Holocausto. Como paralelismo en nuestros días –salvando las distancias- vivimos la pandemia por la Covid-19.

Para mantener felices más de 40 días a los niños en casa hay que echarle mucho ingenio. Tienen una vida sobrecargada de actividades y de repente se les paraliza el mundo. No van al colegio, ni a las clases de refuerzo de inglés, dejan de hacer natación, baile, fútbol, ya no van al parque con los abuelos… ¿Cómo explicarles que fuera hay un enemigo invisible a nuestros ojos del que tenemos que protegernos? Pues con juegos, el lenguaje que mejor entienden. La creatividad al poder. Hay que esconderse para que el bichito no nos vea y se vaya. Los niños ganadores podrán salir una hora al día a pasear a la calle. Pero no salir sin más, salir con condiciones. Si tocas algo te resta puntos, si te acercas a alguien te resta puntos. Los parques están aún cerrados porque no hay suficientes puntos acumulados. Hay que hacer méritos.

La primavera ha hecho sus deberes y está todo adornado de flores y pájaros cantando

Llega el día de disfrutar del merecido premio. Un maravilloso domingo nos espera. El sol viene a visitarnos para poner la iluminación y temperatura ideales. Nerviosos deben elegir entre el patinete, la bici o los patines. Pisamos la acera con nervios, mirando a ambos lados porque el enemigo acecha. Aparentemente el entorno es seguro y arrancamos nuestro primer paseo. Otra familia viene de frente, nos paramos, bajan ellos de la acera o lo hacemos nosotros, no podemos acercarnos o seremos penalizados. Por suerte hay pocos coches por las calles, es fácil solventar la situación. Obstáculo superado. Continuamos nuestro viaje rumbo a disfrutar de nuestra aventura. Resulta que la primavera ha hecho sus deberes y está todo adornado de flores. Qué bien sienta un paseo por zonas ajardinadas, con los pájaros cantando. Nos queda poco tiempo para regresar, debemos aprovecharlo. Nos dirigimos hacia el centro, donde está la actividad.

Una cervecita fresca con aperitivo en la terraza del bar de siempre, donde justo al lado han puesto unas atracciones para el disfrute de los niños. Conversaciones entre risas con los amigos que han estado contenidas. Debemos ser rápidos, el tiempo es limitado y hay mucho de lo que ponerse al día. Músicos locales sacan sus instrumentos para amenizar la ocasión. Nada como la música en vivo, de cerca, en acústico. Las emociones se alborotan. Qué bonito es dejarse llevar y acompañarlos haciendo coros en los estribillos. De repente un ruido discordante interrumpe el momento y rompe la magia. Suena la alarma del toque de queda, o más bien del despertador. Era un sueño, o más bien un deseo de que pronto llegue.

La vida es muy bella. En lo más sencillo se encuentra lo más bonito. Ya sé que el anterior párrafo solo forma parte de mi imaginación, pero hay que ver cómo lo he disfrutado. Todo llegará. Ya lo dijo Machado, “Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, el despertar”.

One thought on “COLUMNA DE OPINIÓN de Olga Avellán: «La vida es muy bella»

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.