Agredidos brutalmente tres funcionarios del psiquiátrico de Foncalent por suspender un ‘vis a vis’ a un preso

Aunque todavía no se ha hecho efectiva en todas las prisiones españolas, la decisión preventiva de suspender las comunicaciones con contacto físico ya se ha cobrado sus tres primeras víctimas, concretamente en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Alicante (HPPA), donde dos funcionarios y un jefe de servicios han sufrido la ira de un interno al que no le ha gustado el contenido de la orden del subdirector de seguridad emitida esa misma mañana y por la que preventivamente se suspenden todas las comunicaciones con contacto físico, los denominados VIS a VIS, y pasan a ser todos exclusivamente por locutorios, mediando un cristal y sin posibilidad de contacto directo, para evitar así la propagación del Coronavirus entre la población reclusa. El incidente se ha producido en el Módulo 3 del Psiquiátrico, paradójicamente uno de los módulos denominados de Educación y Respeto (MER), cuando pasados unos minutos del mediodía los funcionarios le han comunicado la nueva orden a un interno muy corpulento que inmediatamente se ha abalanzado sobre ellos para agredirles brutalmente mientras gritaba “me estáis quitando mi libertad”.

Los representantes de los trabajadores en el HPPA aseguran sentirse “abandonados y menospreciados por el Ministerio del Interior”

Para las organizaciones sindicales y las asociaciones representativas de prisiones “este incidente no es más que el comienzo de lo que se nos avecina como consecuencia del aislamiento al que se va a someter a las prisiones españolas para proteger a la población reclusa del virus, una situación que puede derivar en graves altercados y motines, como ha sucedido recientemente en Italia, donde ya hay 8 fallecidos”. Los representantes de los trabajadores en el HPPA aseguran sentirse “abandonados y menospreciados por el Ministerio del Interior”. No obstante, en un comunicado conjunto afirman que “a pesar de todo y aunque no tengamos los medios necesarios, estaremos a la altura y haremos frente a esta emergencia con profesionalidad. Solo esperamos que la sociedad reconozca nuestra labor y reclame a los gobernantes la necesaria mejora de nuestra situación”.

BRUTAL AGRESIÓN

A la espera de los detalles de los partes de lesiones, los dos funcionarios agredidos han recibido varios puñetazos en la cabeza que les han producido contusiones y heridas sangrantes, al primero en la ceja y al segundo en la nariz, por lo que rápidamente han sido atendidos por los propios servicios sanitarios del centro e inmediatamente han sido trasladados de urgencia a hospitales externos junto con el jefe de servicios, que también ha resultado lesionado al intervenir en la reducción del paciente. En el momento de redactar esta noticia, lo tres funcionarios seguían hospitalizados a la espera de las correspondientes pruebas y prescripciones médicas, en los hospitales IMED, Vistahermosa y Perpetuo Socorro.

Las asociaciones y organizaciones sindicales con representación en el centro aseguran que la experiencia y la profesionalidad de los trabajadores están evitando muchas situaciones de gran peligro “en un centro donde la seguridad brilla por su ausencia”

La agitación violenta del interno y la gravedad de la agresión han provocado momentos de mucha tensión en el hospital penitenciario, un centro antiguo donde por desgracia este tipo de agresiones es relativamente frecuente debido a que las condiciones de seguridad son mucho menores que en cualquiera de los nuevos centros tipo de la red penitenciaria española. Fuentes del propio hospital han confirmado que no es la primera vez que este paciente, un joven de complexión atlética y 1’90 de estatura, agrede a los empleados públicos del Psiquiátrico, que ya han reiterado en multitud de ocasiones su precariedad para hacer frente a este tipo de ataques debido a la falta de formación y de medios con los que repeler las agresiones. Aun así, las asociaciones y organizaciones sindicales con representación en el centro aseguran que la experiencia y la profesionalidad de los trabajadores están evitando muchas situaciones de gran peligro “en un centro donde la seguridad brilla por su ausencia”.

EL COVID-19 EN PRISIONES

La llegada del Coronavirus a las prisiones españolas está empezando a generar una situación de especial tensión no solo entre la población reclusa, a la que las medidas excepcionales que se están tomando le afecta de manera significativa, sino también entre las plantillas de trabajadores, que tienen que realizar sus tareas en contacto físico directo con los internos y además tienen que hacer frente a lo que ellos consideran “una falta absoluta de previsión porque ni siquiera tenemos los medios asépticos mínimos para protegernos, ni mascarillas, ni trajes ni condiciones para evitar que el virus campe a sus anchas. Aquí tenemos que luchar a tres bandas, por una parte con el abandono del ministerio, por otra con la violencia que puedan protagonizar los presos en este nuevo escenario y por último con el virus, para contener su expansión entre los internos y por supuesto para no llevárnoslo nosotros también casa”.

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