¡Señor, qué cruz de políticos!

No sé para qué fue mi señora a buscarme al asilo, con el cuento de sacarme de las garras de la madre Torquemada y ser un matrimonio feliz. Esos dos términos los voy viendo incompatibles. Pasa de mí, me tiene arrumbado y estoy por irme de nuevo a dormir – previa compra de un nuevo colchón hinchable- al Mad Pilot del malvado Vizcaíno. Sí, ese que me echó porque no quería que su bar fuese refugio de indigentes que duermen toda la noche con un cubo de quintos de tres euros. Ahora me echa de menos porque le he quitado de golpe la publicidad en 12endigital.

Mi señora pasa de mí – como todas las casadas con un anciano, que esa es la regla y no la excepción-. Atemperado el furor de Europe y Madonna, está dedicada a las rebajas de Mango, de Zara, de Stradivarius y de la madre que me parió. ¡Leches!, que no tienen cuerpo para ponerse todos los trapos que se compran pero ahí tienes las tiendas llenas y van cargadas como moras,  de esas que cruzan la frontera de Ceuta o de Melilla, con bolsas de Primark colgadas hasta de las orejas. Entre las rebajas y el pendoneo de esa isla donde se ponen cuernos al primer descuido, preocupadas por el príncipe Harry y de qué va a vivir el pobre, por el último rollo de la última “friki” que hace una causa de estado del polvo con el último analfabeto, ¿cómo van a tener tiempo de cuidar al hombre que le ha dedicado la vida entera y ahora anda renqueante con los achaques propios de la decrepitud.  Como afirmaba el genio Cuerda – requiescat in pace- pese a la edad y la caída en picado de la testosterona, “un hombre en la cama, siempre es un hombre en la cama”. Aunque sea para estorbar roncando, añado. Ya lo dicen en el “feisbu”: A mi edad he conseguido tres citas en San Valentín, en urología para la próstata, en cardiología para repaso general de maquinaria y en oftalmología porque veo menos que un gato de yeso. Si esto fuera Granada diría “veo menos que una polla liada en un trapo” pero es Alicante y aquí somos más finos y con más agricultura.

Creo que no voy a votar a los rojos en mi puta vida, si es que no la palmo antes de las próximas elecciones

Hoy me ha sorprendido el cartero. Creía que era una multa del Ayuntamiento, con esa manía que me tiene el agente G4XX, pero no. Me ha escrito Sor Gestapo y al ver la carta me he dicho a mí mismo: Mí mismo, esta te llama porque como es carnaval quiere que recuperes el disfraz de oveja del Belén, pero no. Me llama para asuntos mucho más elevados y acordes con mi voz maravillosa a medio camino entre el castrati Farinelli y los calorros de las mil viviendas que desayunan dos golpes de cazalla para matar el gusanillo. Dice Sor Gestapo que quieren resucitar el coro y necesitan de mi concurso porque, con la cuaresma a la vuelta de la esquina, hay que ensayar el Dies Irae – del Requiem de Mozart- y el Stabat Mater dolorosa – excelsa pieza de Haëndel- que un servidor borda – no es porque esté yo delante-  desde que padecía reclusión mayor en los claretianos.

Me lo voy a pensar y acudiré a la llamada de Sor Gestapo pero poniendo condiciones. Exijo una televisión para ver las tertulias de política y que no me metan en la habitación con un roncador “ostentóreo” –véase Jesús Gil- , que me impida oír la radio por las noches pues sin radio padezco insomnio. Hablando de tertulias de política, creo que no voy a votar a los rojos en mi puta vida, si es que no la palmo antes de las próximas elecciones. La triple ultraderecha me causa retortijones y, si algún día gobierna me exilio a Somalia con ese locutor que creo que ya se ha exiliado por culpa de Sánchez.

Sánchez, menudo papelón. Cuando los socialistas creían que lo habían matado bien muerto y andaba con su Peugeot familiar recorriendo España en busca del apoyo de Lastra y Ábalos, yo lo creía un soplo de aire fresco en la política nacional. Nada de soplo y nada de fresco. Un fiasco buscador de sillones. Me paso directamente al Pacma y al anarquismo irreverente.

La izquierda del 15M se ha integrado en la casta y le gustan los fines de semana en los Quintos de Mora, como a Aznar

Va a Cataluña –con un presidente que “ni es presidente ni es na”, un fámulo de Puigdemont inhabilitado, y encarga a Iván Redondo que le haga las reverencias como si Torra fuese el monarca que jamás tuvieron los catalanes, siempre dependientes de Aragón, de España, de Francia y hasta en algún sitio he leído que una vez pidieron auxilio y alianzas a los turcos. Torra, desde su inhabilitación, sigue en sus trece: quiero un relator externo, un control internacional y quiero la autodeterminación – ese y no otro es el fondo de su discurso-. Y Sánchez intenta un lenguaje beatífico y filantrópico. Pura política de salón, genuflexiones versallescas, marear la perdiz y brindar al sol. Todo sea por unos presupuestos que prolonguen la estancia en Moncloa hasta que tenga lugar algún acontecimiento cósmico –llamémoslo milagro- que permita a este país equipararse un poco a Europa – en las cifras de paro por ejemplo- y ganar unas elecciones como Dios manda. ¿La izquierda del 15-M… Iglesias, Garzón y otros que eran antisistema? Esta izquierda no está, se ha integrado en la casta y le gustan los fines de semana en los Quintos de Mora, como a Aznar. No hay nada nuevo bajo el sol.  Me jode –enormemente me jode- dar la razón en algunas cosas a la ultraderecha cuyo gobierno ya sería una ruina total.

¿Han cesado ya a Ábalos? Parece que a día de hoy – las once de la mañana del domingo día 9 de febrero-, no. Menudo pifostio ha liado este hombre – manda en media España y en toda la comunidad valenciana- con la entrevista íntima con la vice hortera de Maduro. Que sí la vi, que no la ví, que me la tropecé, que fue casual, que me había mandado Marlaska para cerciorarme de que no entraba en el espacio Schengen, que solo fueron unos minutos, que la mandamos a Dubai echando leches….y claro el lío sigue porque los plumillas son todos unos sabuesos desocupados y andan todo el día mirando debajo de las alfombras y recibiendo soplos. Vamos a ver Maduro es un dictador, analfabeto y sanguinario, eso está claro aunque Zapatero vaya a tener vis a vis con él a Miraflores a intentar no sé qué blanqueo. Guaidó es un pelele de Trump con lo cual ya está todo dicho: marioneta del capital, de la ultraderecha y de quienes ejercen de policías mundiales por sus cojones, porque ellos tienen la pasta y las pistolas, que ya lo decía hasta Lenin: ¿Quién manda? El que tiene las armas y el Trump las tiene todas.

Las mentiras de Ábalos con la Delsy, pasen, pero decir que en España hay paro “porque hay confianza en encontrar un trabajo mejor….”, eso es para mandarlo a él al mismo paro en que se encuentran tres millones y medio de personas con pocas o ningunas esperanzas. Si quiere le doy nombres y apellidos.

Ay Señor, llévame pronto aunque sea con un coronavirus de estos que nos han exportado los chinos y que seguro los vende el que hay en mi esquina, que ese tiene de todo.

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.