Remavida

Hoy voy a escribir en serio. Bueno…, siempre escribo en serio porque la ironía, el ser cáustico, el humor en general, no solo no está reñido con el análisis de la realidad sino que puede ser, de hecho lo es, un magnífico modo de abordarla.

No voy a escribir del Gobierno, a pesar de que me haya causado perplejidad que una de sus primeras empresas sea reformar el Código Penal. Espero que no sea una diarrea legislativa similar a la que tuvo Aznar, allá por los inicios del milenio, cuando estaba todo el día legislando – fundamentalmente sobre terrorismo- para pescar votos. Si de reformar el Código Penal se trata, habrán llamado ya al asesor de Rajoy en esos menesteres, Juan José Cortés, efímero diputado por Huelva y jurista apócrifo, defensor de la prisión permanente revisable cuando no sé –todos mis respetos y mi solidaridad por el crimen terrible que sufrió en su familia- si es capaz de distinguir el dolo directo de la culpa “in vigilando” o la imprudencia temeraria de la alevosía. Lo digo porque me quedan dudas de que el Psoe, aun forzado por circunstancias numéricas, sea  un partido  de izquierdas. Siguen en sus despachos –años después- los mismos que nombró Rajoy y Fernández Díaz, campando a sus anchas y con sus fotos enmarcadas de los mítines  en la plaza de toros de Valencia.

¿Va a hacer algo el gobierno para paliar el paro? Hasta en Europa nos han suspendido por las altas tasas de paro, deuda y déficit, pero parece que eso a nadie le importa

No hablaré de  detalles que no me están gustando de este gobierno que, forzado por los números de investir, monta consejos de ministros cuasifamiliares en los que el mérito –de Igualdad, por ejemplo- es ser esposa de, tener hijos con y afirmar a voz en grito que, vulnerando el nombre del ministerio que ostenta, no habrá un solo alto cargo masculino en él. Lo digo sin acritud porque yo soy un jubilado decrépito, un parásito con todas las letras, y no espero del gobierno nada salvo que actualice las pensiones y las pague con puntualidad y apruebe la Ley de eutanasia por si las moscas, que no quiere uno estar pendiente de si lo conectan al respirador o lo ponen en manos del equipo médico-sádico del Caudillo –si es que queda alguno o sus herederos- para que le gasten putadas inútiles a una vida que está acabando conforme a las leyes de la lógica. ¿Va a hacer algo el gobierno para paliar el paro? Hasta en Europa nos han suspendido por las altas tasas de paro, deuda y déficit, pero parece que eso a nadie le importa. Si baja el paro, me da igual que las reuniones de gobierno parezcan la camarilla de Fernando VII o de la reina María Luisa y Godoy.

No hablaré de la decepción que se ha llevado mi señora al no verme en ese consejo de ministros multitudinario, donde había vicepresidencias, repartidas al boleo, para medio mundo menos para mí. Se ha cabreado tanto que –en el tiempo libre que le queda de oír a Europe y a Madonna- ha pretendido apuntarme al “Geriátrico de las tentaciones”,  un programa en el que hay pendoneo a tope y en donde me puede salir una novia de edad provecta que me quite de en medio y haga que deje de ser un estorbo en casa.

Después de estas digresiones, entro en materia. A través de mi amiga Isabel Pertusa, gran empresaria eldense del calzado, tuve la suerte de conocer a Remavida. Componen este grupo entusiasta un montón de mujeres de toda edad y condición, alegres, valientes, emprendedoras y con unas ganas terribles de pelea. Las unió el haber sido tratadas de cáncer de mama y han encontrado en el deporte del remo –de ahí su nombre Remavida- un aliciente nuevo, una terapia magnífica para esa maldición que es el cáncer y un modo de socializar, de compartir experiencias y de llevar a cabo todas las actividades y proyectos que dan sentido a la existencia.

El domingo día 2 de febrero, a las doce, las mujeres de Remavida han organizado un festival en el Salón de actos del Hogar Provincial con alegría, camisetas conmemorativas y, sobre todo buena música

Este año, en nuestro Taller literario de Novela Histórica de la Universidad –extraordinario equipo el de la Sede con Jorge Olcina a la cabeza- vamos a seguir con una novela histórica del siglo XIX, ya saben: Fernando VII, María Cristina de Borbón, Isabel II, Espartero, O´Donnel, Serrano, Narváez… y todo el batiburrillo que había entonces y que se diferencia muy poco del de ahora. Pues bien, todos los beneficios que obtengamos del curso, incluidos los estipendios de la Universidad por impartirlo y los porcentajes de los libros que se vendan, son para Remavida. Por guapas, por inteligentes, por valientes y por luchadoras.

El domingo día 2 de febrero, a las doce, han organizado un festival en el Salón de actos del Hogar Provincial con alegría, camisetas conmemorativas y, sobre todo buena música: El Grupo de música tradicional gallega –o sea un grupo de gaitas- Os Castros, nacido en el Centro gallego de Alicante y la Banda de música de la Sociedad Cultural y Deportiva Carolinas.

Un servidor –me lo han pedido y he aceptado encantado- es el encargado de presentar el festival dicho. Un honor. ¿Cómo te presentamos a ti, como director de cárceles, criminólogo, abogado, filósofo, cirujano cardiovascular, aspirante a una vicepresidencia? Mejor no me presentéis como nada. Bueno realmente no soy nada, solo un jubilado que regatea a La Parca y la esquiva a diario.  Además, si hay que presentar al presentador, habría que presentar también al que lo presenta -con perdón del trabalenguas- y llegaríamos al absurdo porque habría que ir presentando a cada uno con otro anterior, como Zenón de Elea hizo con aquel ejemplo indemostrable de la tortuga, que negaba el movimiento porque antes de andar un kilómetro hay que andar la mitad y, como el espacio es infinitamente divisible, el movimiento no se puede  producir.

Nos vamos a divertir el domingo día dos porque nuestra concepción de la vida tiene un notable componente epicúreo –ya estamos otra vez con la filosofía- y lúdico: disfrutar sin molestar y pasarlo lo mejor posible sin tocarle los mismísimos a nadie.

El festival del domingo no es sino el preludio del viaje que Remavida organiza para hacer durante la Semana Santa un Camino de Santiago muy especial: Vamos a hacer el Camino de Santiago –ruta histórica, espiritual, transmisora de cultura y de tradiciones durante siglos en Europa, aunque Santiago, el apóstol, no viniera nunca a España- de una manera única hasta hoy, según creo. Unos iremos andando desde Pontevedra a Santiago de Compostela y las remeras de Remavida harán idéntico camino, mientras sea posible, remando por la costa, como hacen cada sábado entrenando en el Club de Regatas de Alicante. Va a ser una aventura épica con toda seguridad. Ya os la contaré con pelos y señales.

Termino hoy con un encargo para el jefe de 12endigital: Déjeles en su gabinete un ejemplar de este artículo a los señores Barcala y Mazón, Alcalde y Presidente de la Diputación de Alicante respectivamente. Dígales a los dos que están invitados al festival de Remavida y, una vez allí, ya me ocuparé yo de ejercer de fraile mendicante para que ayuden al proyecto de estas mujeres. Se lo merecen de sobra.

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