Dando ejemplo

Leo con pena ofertas de trabajo para ejercer ‘tareas de prensa y comunicación’ donde se les olvida pedir como requisito un Grado en Periodismo. “Total, eso lo puede hacer cualquiera con un poco de inquietud” –deben pensar-. Como quien hace de policía sin conocer el reglamento ni las leyes, conduce una ambulancia sin carnet o atiende a un enfermo sin haber cursado la especialidad. Hacer de periodista sin tener titulación hace un flaco favor a la profesión y a la sociedad.

Nací con buena voz para locuciones -que luego eduqué-, dotes comunicativas, creatividad y habilidad para las relaciones sociales, pero eso no me convierte en periodista. Para serlo tuve que invertir cinco años de mi vida en ir a la Facultad de Ciencias de la Información. Hice mis pinitos en la radio, presenté galas y conciertos y siempre fui el animador social en el grupo de amigos. Pero no he sido periodista hasta que hube acabado la carrera. Y no es que el título haga al monje, nada más lejos de la realidad. Siempre tuve la percepción de que dentro de mí había un periodista en potencia –de los de andar por casa, pero de vocación-. Pude haber seguido en la radio sin estudiar la carrera. Hacer programas de tv sin haberme graduado y escribir columnas y noticias de actualidad sin ni siquiera conocer la técnica de las 6w –What, Who, When, Where, Why & How–. Entonces no habría sido periodista y sí presentador, locutor o redactor de noticias. Pero no periodista.

La destreza de cada persona le hará ser mejor o peor en su profesión, pero debe haber adquirido una formación determinada antes de ejercer

El periodismo es una ciencia –bañada de espontaneidad, imaginación, dotes artísticas y olfato informativo- que se perfecciona con el estudio y la formación académica. Después, cada persona es como es. Igual le pasa al abogado, dentista, podólogo, graduado en artes o conductor de autobús -tanto mujeres como hombres-. La destreza de cada persona le hará ser mejor o peor en su profesión, pero debe haber adquirido una formación determinada antes de ejercer. Se requieren conocimientos básicos dados por la superación de asignaturas concretas y ejercicios prácticos tutorizados durante el periodo universitario. Es preciso que el periodista haya interiorizado los conceptos esenciales de la profesión y sepa aplicarlos en su día a día, tal y como haría otro profesional con formación propia de su cargo.

Sí, ya sé que muchos me vendrán con eso de que hay licenciados que no valen para escribir ni hablar en público y otros que, aun sin tener estudios, han alcanzado el éxito en la profesión. Es un tópico y -a veces pasa- la excepción a la norma. Ocurre en otros oficios. Enfermería, dirección de empresas, educadores infantiles, psicología o ingeniería informática o arquitectura –por decir otras-. Siempre hay quien –sin haberse licenciado- muestra unas dotes privilegiadas para desarrollar esa misión. Entonces imaginemos si –además- decide formarse en la materia.

Algunos ejemplos de lo que pasa en España:

El intrusismo es una práctica muy común en el periodismo. Pequeñas empresas informativas –la mayoría de ámbito local- están cubiertas por personas con dotes comunicativas, pero sin formación específica. Emisoras de radio, diarios digitales, periódicos locales o cadenas de tv de proximidad se han nutrido históricamente de plantillas sin titulación académica. Los ayuntamientos –salvo honrosas excepciones- han ido copiando esa fórmula de colocar a ‘amiguetes sin carrera’ en las tareas de comunicación. Así va la imagen exterior de muchas instituciones públicas, desde donde envían notas de prensa ilegibles, incongruentes y hasta con faltas gramaticales y de ortografía. Si aceptamos eso deberíamos pensar en eliminar el Grado en Periodismo. Y el de Enfermería. Y el de Educador Social… siempre habrá quien tenga aptitudes naturales para ejercer esos trabajos, o amigos entre quienes deciden la contratación que les prefieran frente a quienes pasaron unos cuantos años cursando una formación académica.

Señores políticos, si quieren profesionales formados ex profeso, vayan tomando conciencia y busquen periodistas con preparación universitaria. Y de paso, respeten al periodismo.

One thought on “Dando ejemplo

  1. Son carreras, con poca posibilidad de trabajo, por lo que no todo el mundo se se arriesga a estudiar, y no hay un método educativo donde desde pequeños busquen que talento nos destaca y que carrera nos favorecería. Oportunidades para todos, lo importante es sacar el trabajo adelante, nada mejor que la práctica y el interés de uno de seguir formándose aunque sea autodidacta,formación n que la misma empresa puede dar para mejorar la calidad de sus trabajadores. Hay mucho titulitis llorón, por no a ver sido realista con su carrera. Quizá no tenga talento para ello. Y ojo no digo no estudiar, digo que hay que saber mejor que carrera estudiar en base al el talento. Y si luego no Le dan trabajo, asuma las consecuencias del sector,o lo reinvente si se atreve.

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