Especial Goya: Elegancia y orgullo español

Estamos mal acostumbrados a galas de la fiesta del cine patrio. Llenas de discursos políticos. Este año en cambio – y gracias a dios- volvió Buenafuente  y Silvia Abril como anfitriones. Tras las últimas ediciones, tan mal criticadas, volvieron unos maestros de ceremonia dignos de la fiesta del cine. La última gran gala, bien celebrada, fue la de Andreu y Corbacho, humoristas de nivel. Y tras el declive de las últimas, el presidente ha optado, muy acertadamente por lo seguro. Este año Buenafuente y Silvia Abril, que además son pareja. Han sido unos Goyas bien repartidos. Y, sobretodo, una gala amena, relajada y sin aburridos discursos políticos.

Este año hemos tenido de todo, pero elegante, y sin envidiar a BAFTAS, Leones de oro o Cannes. Los Goya han decidido, por fin, estar a la altura del resto de galas europeas. El Goya de honor a Narciso Ibáñez Serrador, que fue presentado por los más grandes de la casa de la ficción: Álex de la Iglesia, Alejandro Amenábar, J.A Bayona, Paco Plaza, Jaume Balagueró, Rodrigo Cortés, Juan Carlos Fresnadillo y Nacho Vigalondo. Creó una tremenda ovación. Merecidísima a un maestro que fue fundador de una generación de magníficos directores, que en Chicho, inspiraron gran parte de sus obras. Otro de los momentos memorables de la gala fue el de los humoristas, Broncano y Berto Romero, que colgados de unas cuerdas, demostraron su maestría o no sé si improvisación para que nos pudiésemos reír de lo lindo.

Sin el cine y la cultura, España es mucho menos España. Pese a los detractores que consideran que son unos vampiros de las subvenciones del Estado. España cada año hace mejor cine que el año anterior

Mariano Barroso como presidente, demuestra ser imparcial —se nota su cátedra de profesor— en un discurso honesto, en el que defiende el honor del cine, de los propulsores, de una industria que es totalmente necesaria. Sin el cine y la cultura, España es mucho menos España. Pese a los detractores que consideran que son unos vampiros de las subvenciones del Estado. España cada año hace mejor cine que el año anterior.

“Campeones” ganó el Goya a la mejor película. Pero la gran triunfadora fue “El Reino” que se llevó galardones muy preciados como el mejor guión, mejor actor de reparto, mejor actor protagonista y mejor director. La gran olvidada es “Todos lo saben”, que pecando de opinión favoritista, es quizá para mí la mejor película del año. Pero ya se sabe: director con dos Oscar, Pénelope Cruz y Javier Bardem inundando Hollywood. Nunca gustó entre los académicos premiar a los exitosos fuera del país. Fue una gala entretenida, no mirabas el reloj, y al fin y al cabo lo único que importa es celebrar que en España se hace mucho cine y muy bueno. Vayan a los cines que merece la pena.

 

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