Virgencita que me quede como estaba

Juan Ravello Mas con FALDÓNEl pasado sábado día 2 de junio tomaba posesión de su cargo como presidente del Gobierno Pedro Sánchez y el pasado jueves día 7 de junio tomaban posesión de sus cargos los miembros del nuevo gobierno socialista. Y tengo que empezar por decir que para este viaje no hacían falta alforjas.

En primer lugar porque el gobierno socialista, ya ha empezado a pagar su vergonzoso y vergonzante peaje a los partidos políticos independentistas que le apoyaron con sus votos en la moción de censura presentada contra el gobierno de Mariano Rajoy y del Partido Popular. Y para muestra varios botones.

El acuerdo entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez consistía en garantizar que se detallara por parte de la Generalitat de Cataluña todos los gastos y se justificase y garantizase previamente su legalidad

El primero de ellos es que el pasado día 15 de mayo, aún con Mariano Rajoy como presidente del gobierno, y ante la próxima finalización de la aplicación del artículo 155 en Cataluña como consecuencia de la constitución del nuevo gobierno autonómico, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez acordaron en un comunicado difundido por el Gobierno y el PSOE mantener el control y la intervención de las cuentas y el gasto de la Generalitat, el control previo de los pagos y la vigilancia sobre su presupuesto, un control anterior a la aprobación y aplicación del artículo 155 en Cataluña, concretamente aprobado en el año 2015 por la comisión delegada del Gobierno para asuntos económicos para controlar los gastos del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), de modo que los recursos catalanes, tal y como reza el citado comunicado “se destinen al cumplimiento de los fines de interés general para el que están previstos”. Un control que en principio era mensual, que tuvo que ser reforzado posteriormente en un principio por medio de un control semanal y finalmente a través de la intervención total mediante un control previo de los pagos ante la escalada de declaraciones y actuaciones ilegales de los responsables de la Generalitat de Cataluña, entre otros del vicepresidente y conseller de Hacienda del gobierno de Cataluña en septiembre de 2017, Oriol Junqueras, quien envió una carta al entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, informando de que interrumpía el envío de los informes semanales. ¿Se acuerdan Vds. de lo que pasó el 1 de octubre? Es decir, el acuerdo entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez consistía en garantizar que, como hasta ahora, se detallara por parte de la Generalitat de Cataluña todos los gastos y se justificase y garantizase previamente su legalidad, evitando sufragar veleidades independentistas.

Pues bien, la primera decisión del primer Consejo de Ministros del gobierno de Pedro Sánchez fue levantar, incumpliendo su palabra y lo pactado con el gobierno de Mariano Rajoy y del Partido Popular y dando satisfacción a las reclamaciones de los partidos independentistas catalanes, el control previo de los pagos de la Generalitat de Cataluña por parte del Ministerio de Hacienda.

Pero además de esto, tanto la nueva ministra para las Administraciones Públicas, Meritxell Batet, como el líder del PSC Miquel Iceta, volvieron a reclamar, la primera, una reforma constitucional que consideró urgente, viable y necesaria, amén de defender la recuperación de leyes aprobadas por la Generalitat de Cataluña suspendidas por el Tribunal Constitucional,  y el segundo, el concepto de nación de naciones defendido en su día por Pedro Sánchez, en unas jornadas sobre federalismo organizadas por el PSC en Barcelona.

Hace falta respetar la ley, la Constitución y el Estatut, pero con eso no basta, hay que escuchar las propuestas de todas las fuerzas políticas y llegar a pactos para superar la crisis institucional

Una reforma constitucional que miren Vds. por donde, va aderezada por afirmaciones de la propia ministra en la que habló de la crisis del pacto territorial de 1978 retroalimentado por una crisis democrática, por lo que defendió cambiar la constitución para “definir un nuevo modelo territorial y reconocer nuevos derechos sociales y políticos”, dando por superada, según sus propias palabras, “la idea del imperio de la ley que caracterizaba el discurso del PP. Hace falta respetar la ley, la Constitución y el Estatut, pero con eso no basta, hay que escuchar las propuestas de todas las fuerzas políticas y llegar a pactos para superar la crisis institucional y de manera muy particular la de Cataluña”. Es decir pactos con los partidos independentistas que quieren romper España y han protagonizado un golpe de Estado en Cataluña como ERC y el PDCAT o con partidos que buscan el reconocimiento del derecho a la autodeterminación y la independencia en el País Vasco como el PNV o Bildu. Baste recordar las palabras del presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, avisando a la ministra Meritxell Batet que la posición de partida de su gobierno es “el referéndum del 1 de octubre y la declaración política del 27 de octubre”, que recordemos fue la declaración de independencia de Cataluña que provocó la destitución de Puigdemont y de todos sus consejeros y al aplicación del artículo 155 de la Constitución, o las dirigidas a Pedro Sánchez en las que afirma que “es necesario que el presidente del gobierno respete el derecho de autodeterminación de los catalanes”, o el acurdo entre el PNV y EH Bildu en la ponencia del parlamento vasco para la redacción de un nuevo Estatuto en el que piden el reconocimiento del derecho a la autodeterminación del País Vasco. ¿Es este el respeto a la ley, a la Constitución y al Estatut del que habla la ministra de Administraciones Públicas?. Me temo que no, más bien sospecho que este es el precio político que Pedro Sánchez tiene que pagar a los partidos independentistas por su apoyo para llegar a la Moncloa.

El segundo de nuestros botones de muestra tiene que ver con los presos de ETA. Recordaran los lectores que en mi anterior artículo hice referencia a la reivindicación por parte de Andoni Ortuzar, el presidente del PNV, dirigida al gobierno de Pedro Sánchez en una entrevista televisiva concedida al programa Espejo Público de Antena 3, del acercamiento de los presos de ETA al País Vasco, una demanda formulada también en innumerables ocasiones por Bildu, partido político que también apoyó la moción de censura de Pedro Sánchez contra el gobierno del Partido Popular. Pues miren Vds. por donde, el Partido Socialista de Euskadi acaba de apoyar en el parlamento vasco, concretamente el pasado día 13 de este mes de junio, transferir la competencia de prisiones al País Vasco y ha exigido, en la comisión de derechos humanos del parlamento vasco, una nueva política penitenciaria que implique el acercamiento de los presos de ETA a cárceles próximas al País Vasco y el fin de lo que según ellos son “medidas excepcionales de aislamiento de los presos de ETA” junto con Podemos, PNV y EH Bildu. A todo esto hay que añadir las declaraciones pronunciadas por Odón Elorza, exalcalde socialista de San Sebastián y uno de los hombres de Pedro Sánchez en el PSOE en las que ha afirmado que “el acercamiento de los presos de ETA está ahí y hay que darle una solución razonable. Es una cuestión que está sobre la mesa, pendiente, que hay que abordar a corto plazo, apostando por dar los pasos ahora, con inteligencia y prudencia”. Pero ojo, que ya se está empezando a hablar del traslado de los políticos presos catalanes por su intento de golpe de Estado a cárceles próximas a Cataluña. ¿Quién da más?.

Y en segundo lugar, porque en tan solo quince días, Pedro Sánchez ha visto como se iba por el sumidero su tan cacareado discurso de regeneración, limpieza e higiene democrática.

Y esto ha sido así, en primer lugar, porque en apenas seis días le ha dimitido como ministro de Cultura, Máxim Huerta, condenado por fraude fiscal y lo ha hecho porque a Pedro Sánchez le pillaron con el carrito del helado y nunca, no se engañen Vds,  por regeneración ni limpieza democrática.

Màxim Huerta habló por la mañana con el presidente del Gobierno. Le explicó que aquello había pasado hacía varios años y que en la actualidad estaba al corriente de sus obligaciones tributarias

Digo esto porque tal y como reconoció el propio Màxim Huerta en declaraciones a Onda Cero tras saltar la noticia, el asunto respondía a un asunto del pasado, él había pagado la multa a Hacienda y no pensaba dimitir. Es decir, que tal y como publica Paula de Las Heras, en el Diario Vasco el pasado día 14 de junio, la intención de Máxim Huerta “era resistir” y “la del presidente del gobierno sostenerle”. Tan es así, que según recoge la información a la que hago referencia, “Huerta habló por la mañana con el presidente del Gobierno. Le explicó que aquello había pasado hacía varios años y que en la actualidad estaba al corriente de sus obligaciones tributarias. Según él mismo explicó, Sánchez le dijo entonces que transmitiera públicamente ese dato y le instó a seguir trabajando. Desde la Moncloa ese fue, ciertamente, el mensaje durante horas. Las explicaciones que ha dado son totalmente solventes”, y la ministra de trabajo, Magdalena Valerio, afirmó en una rueda de prensa sobre este tema que “Aquello se resolvió, él pagó, está al corriente de pago y no tengo nada más que decir”. Es decir, que no nos engañen, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez y el gobierno socialista no iban a exigir la dimisión ni a cesar a Máxim Huerta, ¿qué cambió entonces?. Pues dos cosas, la primera la inmediata exigencia de dimisión del ministro por parte del Partido Popular y de Podemos, y la segunda, y de ahí que afirme que a Pedro Sánchez le pillaron con el carrito del helado, la difusión a través de las redes sociales de unas declaraciones suyas pronunciadas en 2015 durante una entrevista concedida a Telecinco,  en las que decía textualmente que “si yo tengo en la ejecutiva federal de mi partido, en mi dirección, a un responsable político que crea una sociedad interpuesta para pagar la mitad de los impuestos que le toca pagar, esa persona al día siguiente estaría fuera de mi ejecutiva; ese es el compromiso que yo asumo con mis votantes y también con los españoles”. ¿Se había olvidado Pedro Sánchez de estas declaraciones cuando durante muchas horas estuvo apoyando y sosteniendo a Máxim Huerta como ministro de Cultura?, yo creo que no, lo que pienso es que Pedro Sánchez se iba a olvidar de su promesa de regeneración de la vida pública española y de su particular cruzada contra la corrupción, no tenía la más mínima intención de aplicar aquello que dijo y de cesar a Máxim Huerta como ministro y que lo hizo forzado por la reacción inmediata de la oposición y porque se hizo público y viral en las redes sociales el contenido de su declaración en la entrevista concedida a Telecinco en 2015.

Pedro Sánchez: «Si soy elegido presidente, no abriré despachos ministeriales a imputados ni aprobaré amnistías fiscales»

Y esto ha sido así, en segundo lugar, porque Pedro Sánchez tiene sentado en su consejo de ministros a un ministro, en concreto el ministro de Agricultura Luis Planas, imputado por un presunto caso de corrupción relacionado con un presunto delito medioambiental relacionado con unas captaciones ilegales de agua en Doñana. Esto después de que el propio Pedro Sánchez escribiera en dos twits lo siguiente. “Si soy elegido presidente, no abriré despachos ministeriales a imputados ni aprobaré amnistías fiscales” y  “No incluimos imputados en listas. Nuestro código ético y el convenio con Transparencia Internacional lo impiden”. Pues bien, sepan Vds, que el ministro Planas está imputado desde 2016 y que en el momento en que fue nombrado ministro y a día de hoy, Luis Planas sigue imputando en un presunto caso de corrupción. Tal y como han publicado varios medios de comunicación y afirmado el propio ministro, quien ha pedido su desimputación, parece que la fiscalía presentará en próximas fechas un escrito pidiendo el archivo de la causa en lo que hace referencia al ministro de Agricultura, unos medios que afirman, así mismo, que al no existir ninguna otra acusación contra él, la juez que instruye la causa dictará el archivo del caso en lo que respecta al nuevo titular de Agricultura, pero insisto, el día en que Luis Planas fue nombrado ministro de Agricultura estaba imputado, a día de hoy sigue imputado y además la petición de su desimputación por parte de la fiscalía no garantiza que de manera automática se archive la causa contra el ministro de Agricultura si el juzgado de instrucción apreciara indicios de delito en su actuación ya que, respetando en todo momento la presunción de inocencia de Luis Planas, tal y como recoge la Ley de Enjuiciamiento Criminal en su artículo 644 “cuando el Tribunal conceptúe improcedente la petición del Ministerio Fiscal relativa al sobreseimiento y no hubiere querellante particular que sostenga la acción, antes de acceder al sobreseimiento podrá determinar que se remita la causa al Fiscal de la Audiencia territorial respectiva si se sigue en una Audiencia de lo criminal, o al del Supremo si se sustancia ante una Audiencia territorial, para que, con conocimiento de su resultado, resuelvan uno u otro funcionario si procede o no sostener la acusación. El fiscal consultado pondrá la resolución en conocimiento del Tribunal consultante, con devolución de la causa”.

¿Sabía Pedro Sánchez cuando nombró a Luis Planas ministro de Medio Ambiente que estaba imputado?

Y lo más importante de este asunto, ¿sabía Pedro Sánchez cuando nombró a Luis Planas ministro de Medio Ambiente que estaba imputado?, si lo sabía, ¿porqué incumplió su promesa nombrándolo ministro?, y si no lo sabía, ¿porqué la incumple ahora manteniéndole en el cargo?, y lo más importante, ¿qué clase de presidente del gobierno tenemos que en su primer gabinete figuran un condenado por fraude fiscal y un imputado por un presunto delito medioambiental?, ¿se entera de algo Pedro Sánchez?.

Y en tercer lugar, y con esto termino para no cansar más a nuestros lectores, convendría hacer una breve reflexión sobre el falseamiento de los curriculum de los miembros del nuevo gobierno socialista. Porque ¿se acuerdan Vds. de la polémica política que se generó en España, abanderada por el PSOE, sobre los falseamientos de los curricula de los políticos y representantes públicos a raíz del caso del máster de Cristina Cifuentes y de los estudios de Pablo Casado?.

Pues bien, según han publicado diferentes medios de comunicación como OKdiario o Periodista Digital, Pedro Sánchez ha modificado su curriculum después de llegar a la Moncloa y ya no figura en él un presunto máster cursado en el Instituto Privado IESE, en concreto en Liderazgo Público, que si aparecía en otros sitios oficiales tal y como indican ambos medios, y que no era un máster, tal y como ha reconocido el propio IESE, sino un título de postgrado que carece de la consideración de máster y que en realidad es un programa que lleva por título “Programa de Liderazgo para la Gestión Pública”.

Pero es que además, en su curriculum oficial del PSOE, Pedro Sánchez afirmaba haber sido Jefe de Gabinete del Alto Representante de Naciones Unidas en Bosnia durante la Guerra de Kosovo (1999), en concreto su biografía reflejaba textualmente lo siguiente “jefe de gabinete del Alto representante de Naciones Unidas en Bosnia durante la Guerra de Kosovo (1999), mientras que ahora en la página web de la Moncloa sólo figura como “miembro del gabinete”. Pues miren Vds que casualidad, que tal y como reconoce en Okdiario el que fue Alto Comisionado, la nomenclatura correcta es Alto Representante Permanente de la Comunidad Internacional en Bosnia-Herzegovina, Carlos Westendorp, “Estuvo en el gabinete. Pero no diría propiamente dicho un jefe de gabinete, trabajábamos sin un organigrama rígido. Era un miembro del gabinete. Todos éramos iguales, hacíamos lo mismo. En rigor, era un miembro del gabinete. No había jerarquía ni títulos”. El propio Westendorp hace referencia a un artículo firmado por ambos en El País en el 2015, como publica OKdiario, con el título “Lo que la historia nos enseña”, en el que escribían “Llegamos a Sarajevo a mediados de 1997 con la encomienda de la Comunidad Internacional de hacer aplicar los Acuerdos de Dayton que pusieron fin a la guerra de Bosnia-Herzegovina, uno como Alto Representante y el otro como miembro de su gabinete”.

La actual ministra de Hacienda afirmaba en su curriculum disponer de un “Máster en Gestión Hospitalaria” por la EADA de Barcelona, pero en realidad es un “Diploma en Gestión Gerencial Hospitalaria”

Y según publican OKdiario y Periodista Digital, la actual ministra de Hacienda, María Jesús Montero, también falseó su curriculum con un supuesto máster. En concreto, la actual ministra de Hacienda afirmaba en su curriculum disponer de un “Máster en Gestión Hospitalaria” por la Escuela de Alta Dirección y Administración (EADA) de Barcelona. Una titulación que en realidad es un “Diploma en Gestión Gerencial Hospitalaria”, inferior a un máster tanto en número de horas como de créditos. Un “máster” que ha desaparecido, al igual que el citado anteriormente de Pedro Sánchez, de la página web oficial de la Moncloa.

Sólo les hago a nuestros lectores una pregunta, ¿porqué la exigencia de dimisiones, explicaciones, ejemplaridad y responsabilidades políticas que se le aplicaba a Cristina Cifuentes o a Pablo Casado no valen para Pedro Sánchez o para María Jesús Montero?. Otra vez, la impresentable e inaceptable doble vara de medir.

 

One thought on “Virgencita que me quede como estaba

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