Había una vez un circo…

Juan Ravello Mas con FALDÓNSe acuerdan Vds. de la famosa canción de Gabi, Fofó, Miliki y Milikito, pues bien eso es a lo que me recuerda la moción de censura anunciada por Pedro Sánchez y presentada por el PSOE contra el gobierno del Partido Popular y su presidente Mariano Rajoy, a un circo, pero eso sí de los de baja estofa,  porque esta moción está plagada de mentiras y busca contar con el apoyo de los de siempre, es decir, de los populistas y de los independentistas que no pretenden otra cosa que romper España.

Decía Pedro Sánchez para justificar su presentación que España necesita recuperar la normalidad institucional y política, atender las urgencias sociales de muchísimos ciudadanos y abordar la tarea de regeneración democrática que según él, el gobierno del Partido Popular no ha atendido a lo largo de esta legislatura. Pues bien, estas tres premisas son falsas.

¿Acaso no es un ejemplo de normalidad institucional y política que ante el mayor desafío perpetrado contra la democracia española desde el  23F las instituciones del Estado y los tribunales hayan respondido con serenidad y proporcionalidad?

En primer lugar España no vive ningún episodio de anormalidad institucional y política. Las instituciones en España funcionan y funcionan con total normalidad e independencia, como por ejemplo la justicia, algo que ha quedado de sobra acreditado con la famosa sentencia de la primera etapa de la Gürtel y existe una normalidad política absoluta. O ¿acaso no es un ejemplo de estabilidad y normalidad institucional y política que el gobierno del Partido Popular haya conseguido sacar adelante, por segundo año consecutivo, los Presupuestos Generales del Estado, la ley más importante de todo gobierno, con el acuerdo de otras seis formaciones políticas de la cámara?, o ¿acaso no es un ejemplo de normalidad institucional y política que ante el mayor desafío perpetrado contra la democracia española desde el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, las instituciones del Estado, el gobierno, el parlamento, en este caso el Senado, partidos políticos y tribunales hayan respondido con serenidad, proporcionalidad, contundencia, independencia y, cada uno dentro de las competencias que les otorga la Constitución, dentro del más escrupuloso cumplimiento de la legalidad?.

En segundo lugar, ¿acaso no es atender a las urgencias sociales de muchísimos ciudadanos la subida de las pensiones, la subida del sueldo de los funcionarios públicos, la equiparación salarial de la Policía Nacional y la Guardia Civil con las policías autonómicas, aprobadas en los Presupuestos Generales del Estado, por cierto, con el voto en contra del PSOE?, o ¿acaso puede hablar de urgencias sociales quien era diputado en el Congreso por el PSOE cuando el gobierno de Rodríguez Zapatero congeló las pensiones, redujo el sueldo de los funcionarios públicos en un 5% o provocó la destrucción de más de tres millones y medio de puestos de trabajo en España?

¿Qué tiene que decir Pedro Sánchez del caso de los ERE en Andalucía, el mayor caso de corrupción de España tanto por la cuantía económica como por el número de imputados?

Y en tercer lugar, cuando el líder del PSOE habla de regeneración democrática, ¿se olvida de la batería de medidas legislativas contra la corrupción presentadas y aprobadas por el gobierno del Partido Popular durante la pasada legislatura, también por cierto, con el voto en contra del PSOE?, o ¿se olvida de que en España ha quedado más que acreditada la independencia del poder judicial y de los tribunales de justicia y la separación de poderes, piedra angular de todo sistema democrático que se precie?, y ya puestos a hablar de regeneración democrática, ¿qué tiene que decir Pedro Sánchez del caso de los ERE en Andalucía, el mayor caso de corrupción de España tanto por la cuantía económica como por el número de imputados?, ¿no necesita el gobierno de Andalucía, del PSOE, pasar a la oposición por regeneración democrática, después de que sus dos últimos presidentes, José Antonio Griñán y Manuel Chaves, ambos del PSOE, así como consejeros de sus respectivos gobiernos, estén sentados en el banquillo acusados de corrupción?

Pero es que además de todo lo dicho anteriormente esta moción de censura nace trufada de otras mentiras y trampas que conviene señalar. El señor Pedro Sánchez y diferentes miembros del PSOE dicen que no van a negociar con nadie, que no van a “mercadear” apoyos, en palabras de Miquel Iceta, que no van a contar con el apoyo de los independentistas, que van a defender un gobierno del PSOE y la aplicación del programa electoral del PSOE y que apelan, en nombre de la ética, no a los grupos políticos de la cámara sino a los 350 diputados a título individual.

Las condiciones puestas por Quim Torra: libertad para los presos políticos, retorno de los políticos huidos y reconocimiento del derecho de autodeterminación

Pues bien, el señor Sánchez ya ha establecido contactos con Esquerra Republicana de Cataluña, cuyo egregio diputado señor Rufián le ha dicho que si quiere el apoyo de los republicanos catalanes vaya hasta la cárcel de Estremera a pedírselo a Oriol Junqueras, y ya ha establecido contactos con el PDCAT, partido político del señor Quim Torra, a quien hace pocas fechas Pedro Sánchez definía como xenófobo y como el Le Pen de la política española. ¿Piensa Pedro Sánchez que estos dos partidos políticos le van a dar su apoyo gratis et amore?, porque ahí está la segunda gran mentira, están reuniéndose y por tanto negociando con ellos y todo apoyo lleva aparejado una contrapartida que Pedro Sánchez les tendrá que otorgar a cambio de sus votos, ¿se imaginan Vds. cuál va a ser esa contrapartida?, yo sí, y pienso que a buen entendedor pocas palabras bastan, pero por si hay dudas basta con escuchar las condiciones puestas por Quim Torra. Libertad para los presos políticos, retorno de los políticos huidos y reconocimiento del derecho de autodeterminación.

En segundo lugar, Pedro Sánchez afirma que va a defender un gobierno en solitario del PSOE y el programa de gobierno del PSOE. ¿Qué clase de gobierno le espera a España sustentado tan solo por 84 diputados?, más bien un absoluto desgobierno y ¿qué programa del PSOE va a poder aplicar Pedro Sánchez con tan solo, repito 84 diputados, de un hemiciclo de 350 y necesitando los votos de manera continua de Podemos, ERC, PDCAT, BILDU, PNV en su caso, etc.?.

Y en tercer lugar, que Pedro Sánchez no nos mienta ni nos tome a los españoles por imbéciles. En España los diputados tienen disciplina de partido y no votan en libertad como ocurre, por ejemplo, en Gran Bretaña o en EE.UU. por lo que la apelación a los diputados a título individual no deja de ser una gran falacia con la que el PSOE esconde que tiene que negociar, y seguro está negociando, para conseguir sacar adelante la moción de censura, con partidos políticos de extrema izquierda como Podemos y con partidos independentistas que insisto, pretenden romper España, como Esquerra Republicana de Cataluña o el PDCAT.

El otro componente de este circo es Cs y su líder Albert Rivera. Porque fíjense Vds. después de que se conociera la sentencia de la primera época de la Gürtel y de que el PSOE presentara la moción de censura, sale Rivera y dice que no la apoya y que exige al presidente del Gobierno que disuelva las Cortes Generales y convoque elecciones generales. ¿No sabe el señor Rivera, que una vez presentada la moción de censura no se pueden disolver la Cortes y convocar elecciones?, pues debería saberlo.

El señor Rivera debería saber que apoyar cualquier moción de censura implica apoyar la constitución de un gobierno, con un programa para su aplicación y no la convocatoria de elecciones

Pero es que, no contento con esto, Albert Rivera nos deslumbra con su brillante idea de la moción de censura “instrumental” con un candidato ajeno a los partidos políticos y con la única finalidad de la convocatoria de elecciones generales. Pues miren, tal y como le recuerda el propio Pedro Sánchez, las mociones de censura están tasadas en nuestra Constitución y se tratan de mociones de censura constructivas, con un candidato, un programa de gobierno y con la finalidad de darle un gobierno al país. Pero es que, además, el Reglamento del Congreso de los Diputados, en el artículo 178 referido a las mociones de censura establece lo siguiente: “Cuando el Congreso de los Diputados aprobare una moción de censura, su Presidente lo pondrá inmediatamente en conocimiento del Rey y del Presidente del Gobierno. El candidato a la Presidencia del Gobierno incluido en aquella se considerará investido de la confianza de la Cámara, a los efectos previstos en el artículo 99 de la Constitución”. Un artículo 99 de la Constitución que dice en su punto 2. “El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara”. Por lo tanto el señor Rivera debería saber que apoyar cualquier moción de censura implica apoyar la constitución de un gobierno, con un programa para su aplicación y no la convocatoria de elecciones. Una convocatoria que, además, el propio Pedro Sánchez ha descartado que se vaya a producir a corto plazo.

Y por último me llama poderosamente la atención dos argumentos empleados por Cs. El primero, la pretensión de presentar un candidato que no pertenezca a ningún partido político y que cumpla con la única finalidad, no conforme al Reglamento del Congreso de los Diputados ni a la Constitución en cuanto a las mociones de censura se refiere como he señalado en el párrafo anterior, de convocar elecciones de manera inmediata con el argumento de que Pedro Sánchez pretende ganar el gobierno en los despachos y no en las urnas. Parece que el señor Rivera olvida por un lado que la negociación política es una de las bases de cualquier sistema parlamentario y democrático y que el acuerdo entre diferentes formaciones políticas, aunque no se esté de acuerdo con él, es absolutamente legal, legítimo y democrático. Por otro, no creo que haya que recordarle a Cs y al señor Rivera que el sistema español es un sistema parlamentario y no asambleario, en el que los diputados son los representantes de los españoles y los depositarios cada cuatro años de la soberanía nacional que reside en el conjunto del pueblo español, por lo que dichos diputados son soberanos para alcanzar acuerdos parlamentarios, que luego eso sí, juzgaremos los españoles cuando acudamos a las urnas. Estos argumentos aderezados con la crítica a la increíble manía que tiene el señor Rivera de proponer candidatos independientes de los partidos políticos, al más puro estilo italiano, denigrando con ello al parlamentarismo, al sistema democrático, a los partidos políticos como piedra angular y básica del mismo y a los diputados como representantes políticos legítimos de la voluntad del pueblo español. Claro está, que esto lo mantiene el señor Rivera porque el candidato no va a ser él y porque su partido no está gobernando, sino dudo mucho que defendiera el mismo criterio. Parece mentira que al señor Rivera haya que mencionarle estos argumento. Por cierto, que Cs no emplea en Andalucía, al igual que el PSOE, la misma vara de medir que utiliza en la política nacional, o es que señor Rivera, ¿no procede la presentación de una moción de censura “instrumental” en Andalucía entre Cs, PP y Podemos, para desbancar al gobierno socialista de Susana Díaz y convocar elecciones autonómicas ante el caso de corrupción de los ERE y otros más que sacuden al PSOE andaluz y al gobierno socialista de la Junta de Andalucía?

¿Y si el gobierno presenta en las Cortes un proyecto de ley que sea bueno para España y los españoles, Cs no lo va a apoyar?

Y por último, me asombran las declaraciones del señor Girauta, portavoz adjunto de Cs en el Congreso de los Diputados, cuando afirma que aunque fracase la moción de censura la legislatura estará muerta y no se podrá legislar. ¿Y si el gobierno presenta en las Cortes un proyecto de ley que sea bueno para España y los españoles, Cs no lo va a apoyar?, ¿está Cs poniendo su interés partidista y electoralista azuzado por la creciente sondeocracia que parece afectar a la política española por encima de los intereses generales de España?, mucho me temo que una vez más, la respuesta es que si.

Y por último, me falta el tercero en discordia, Podemos, del que solo diré que resulta llamativo que Pablo Iglesias reclamará al PSOE la presentación de una moción de censura comprometiendo el apoyo incondicional de Podemos a la misma, y ahora se deslice con una consulta previa a sus inscritos, debe ser que está completamente seguro del resultado de la misma, tal y como ocurrió con la votación del Casoplón,   Vds. ya me entienden. Y que resulta igualmente asombroso que Pablo Iglesias afirme que, si pierde la moción de censura, Pedro Sánchez está muerto políticamente, un cuento que se podría aplicar a sí mismo después de haber perdido la que él mismo presentó hace un año contra Mariano Rajoy.

Para finalizar un vaticinio, me apuesto con Vds. una caña y un pincho de tortilla a que la moción de censura fracasa y el próximo sábado por la mañana el presidente del gobierno de España se seguirá llamando Mariano Rajoy Brey.

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