Además de serlo hay que parecerlo

Juan Ravello Mas con FALDÓNComo dice el viejo adagio, la mujer del Cesar no solo tiene que ser honrada sino que además debe parecerlo. Enseñanza que puede y debe ser perfectamente aplicable a otra de las cualidades que debe definir la acción de todo responsable político, que no es otra que la coherencia que debe regir entre sus manifestaciones y su comportamiento público. Y en estos tiempos corre un claro ejemplo de, por desgracia, todo lo contrario, que viene a representar el cenit de toda una serie de contradicciones e incongruencias de una fuerza política, Podemos, acostumbrada a vendernos un mensaje de superioridad legal, ética y moral sobre todos los demás que en absoluto se corresponde con la realidad.

¿Entregarías la política económica del país a quien se gasta 600.000 euros en un ático de lujo? preguntaba Pablo Iglesias cuando acusaba a Luis de Guindos

Y, sin duda, el primer caso de flagrante incoherencia lo encontramos con el tan famoso caso del “casoplón” de Pablo Iglesias e Irene Montero. Porque, ¿se acuerdan nuestros lectores cuando Pablo Iglesias acusaba a Luis de Guindos por comprarse un ático de 600.000 €, lo mismo que le ha costado al líder de Podemos su chalet en la sierra de Madrid, con el siguiente tuit, ¿Entregarías la política económica del país a quien se gasta 600.000 euros en un ático de lujo? Por cierto, que después de que se le haya puesto delante de su propio espejo, Pablo Iglesias se defendía afirmando lo siguiente para diferenciarse del exministro de Economía: “Lo pagaremos para comprar una casa en la que vivir, no con la que especular”. Argumento ratificado por Irene Montero con la siguientes palabras: “Si pienso que un ministro deber comprar viviendas para vivir y no para especular”. O por Pablo Echenique por medio de la siguiente afirmación: “No es lo mismo endeudarse a 30 años para vivir que comprar para especular”.

¿Qué hizo Ramón Espinar con su piso VPO, Pablo Echenique con su cuidador, Juan Carlos Monedero con sus ingresos sin declarar o Iñigo Errejón con su “beca black”?

Pero si hablamos de especular, ¿acaso no es lo que hizo Ramón Espinar cuando obtuvo una plusvalía, o sea beneficio, concepto demonizado por la izquierda comunista y radical a la que pertenece Podemos, de 30.000 € tras la venta de su vivienda de protección oficial meses después de haberla adquirido?, o si hablamos de comportamientos carentes de ética y de legalidad ¿acaso no es ilegal e inmoral contar con los servicios de un trabajador sin contrato y sin alta en la seguridad social como hizo Pablo Echenique, lo que llevó a la inspección de trabajo a multar por una infracción muy grave al dirigente de Podemos?, o ¿no es un “claro caso de fraude tributario”, tal y como afirmó Ransés Pérez Boga, presidente de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE), los problemas fiscales de Juan Carlos Monedero que obligaron al dirigente podemita a presentar una declaración complementaria a Hacienda por una cuantía de  200.000 €?, o para no seguir extendiéndome ¿se acuerdan Vds. de la “beca black” de Iñigo Errejón?

¿Le entregarían Vds. la economía y el gobierno de un país a alguien que se gasta 600.000 euros para comprarse un chalet en la sierra de Madrid?

Y si hablamos de incoherencia, ¿no les parece incoherente que Pablo Iglesias e Irene Montero hagan precisamente lo mismo que han criticado a los demás?, porque ¿le entregarían Vds. la economía y el gobierno de un país a alguien que se gasta 600.000 euros para comprarse un chalet en la sierra de Madrid? Una incoherencia que, por cierto, no solo aprecia quien escribe este artículo sino destacados compañeros de Pablo Iglesias en Podemos, como Miguel Urban, líder de los anticapitalistas o Kichi, alcalde de Cádiz, entre muchos otros.

Eso sí, ahora sale Pablo Iglesias y califica de miserables a los que, según él, comparan los escraches, jarabe democrático en palabras del líder de Podemos, con la amenaza fascista que supone, también según él, colocar una pancarta en el chalet en el que pretende vivir para garantizar la intimidad de sus futuros hijos. No Pablo, no, lo que es miserable es que tú justifiques la violencia, porque los escraches son violencia, cuando se aplican a dirigentes de opciones políticas diferentes a las tuyas, o ¿acaso no se merece la misma intimidad y protección que reclamas para tus hijos el hijo de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, que padeció un escrache, con tan solo 16 meses de vida?, ¿y la propia vicepresidenta y su madre, se merecen el escrache a la puerta de su casa y a ti no se te puede colocar una pancarta en la puerta de la tuya?, ¿y se lo merece el eurodiputado del PP Esteban González Pons, en cuyo escrache se llegó a apalear la puerta de su domicilio, lo que obligó a que se desarrollara una intervención policial?, o ¿se lo merece la vicepresidente de la Generalitat Valenciana, Mónica Oltra, que tuvo que soportar un escrache ante su domicilio en presencia de sus hijos?

¿Se imaginan ya cual va a ser el resultado de la votación?

Y ahora sale Pablo Iglesias y convoca una consulta trampa entre sus bases sobre su legitimidad para seguir dirigiendo los designios políticos de Podemos. Y digo consulta trampa en primer lugar porque cuando hablamos de coherencia entre lo que se dice y lo que se practica y de ética personal y política, no vale esconderse entre la masa de los inscritos en una organización política, haciendo recaer sobre ellos una decisión que solo debe ser de carácter personal. ¿Se imaginan Vds. al PP sometiendo a votación entre sus militantes si Cristina Cifuentes tiene que dimitir por el caso del máster o del famoso vídeo de las cremas?, ¿qué hubiera dicho Pablo Iglesias? Y consulta trampa porque, tal y como publicaron dos medios de comunicación, en concreto OKdiario y ABC en sus ediciones digitales del pasado día 23 de mayo, el sistema de sufragio establecido por Podemos para dicha consulta, permite votar tantas veces como se quiera generando cada voto un código de registro distinto. ¿Se imaginan ya cual va a ser el resultado de la votación? Votación en la que  se pregunta si Pablo Iglesias e Irene Montero deben seguir desempeñando sus responsabilidades dentro de Podemos, y no como debería ser en consonancia con su discurso político, si deben comprar o no dicho chalet, ya que en una entrevista en el 2015 concedida a Pablo Motos en el programa El Hormiguero en Antena 3, y ante la pregunta de si se veía viviendo en La Moncloa, Pablo Iglesias responde, “preferiría seguir viviendo en mi casa de Vallecas”, y en otra entrevista concedida a la periodista Ana Rosa Quintana en Telecinco Iglesias cargó contra los políticos que se “aíslan” de los ciudadanos viviendo en Chales. “Me parece más peligroso el asilar a alguien porque entonces no sabe lo que pasa fuera. Es decir, este rollo de los políticos que viven en Somosaguas, que viven en Chalés, que no saben lo que es coger el transporte público, lo que cuesta un café…” En fin, palabra de Iglesias. Cómo cambia el cuento.

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