Guns and teachers: una cuestión lingüística

Sonia Gonzálvez con faldónNací y pasé los primeros años de mi vida en un hogar bilingüe en el que la lengua valenciana y la castellana se utilizaban en igualdad de condiciones y como tal adquirí las dos de manera simultánea y “sin darme cuenta”. A partir de los trece años por razones sentimentales pasé a formar parte de otra familia en la que también se utilizaban varias lenguas, hasta el momento desconocidas para mí, y —para mi inmensa fortuna— una de ellas era el inglés. Durante mi adolescencia mi repertorio de exposición lingüístico se amplió considerablemente y eso, unido a mi pasión por la música y la literatura —independientemente de la lengua en que esté escrita— y a mis estudios, me han convertido en una adulta capaz de comunicarse en varios idiomas, en una apasionada de las lenguas extranjeras —de la propia de mi nacionalidad—, y sus literaturas.

La lenguas son un pensamiento, son representativas de la sociedad a la que pertenecen y por eso las considero como llaves, las llaves que abren las puertas a todo

Tal vez sea porque lo he vivido y no solo estudiado por lo que comulgo con las ideas de los expertos que aseguran que la exposición y la enseñanza paralela de varias lenguas está llena de beneficios —sin ignorar las advertencias estudiadas en sociolingüística que me hicieron entender que recibir la enseñanza en una lengua no materna no es un sistema adecuado para todos los niños y que siempre hay que estar atentos para garantizar el progreso en el proceso de aprendizaje—  y que siempre suma. Para mí las lenguas son un pensamiento, son representativas de la sociedad a la que pertenecen y por eso las considero como llaves, las llaves que abren las puertas a todo cuanto las distintas culturas pueden ofrecernos y, en un mundo lleno de cerrojos y candados, cuantas más llaves tenga uno más fácil abrir puertas. Por eso me pregunto: ¿Debería ser la elección de una lengua un tema político? ¿Desde cuándo han sido las lenguas una cuestión política o de Estado? Desde el momento en que un colonizador impone su lengua al pueblo colonizado porque está aplicando su manera de ver el mundo. Nada nuevo bajo el sol. El que manda somete.

Educación y política son dos mundos que no deberían depender uno del otro porque el proceso educativo debería garantizar, por encima de todo, la formación de individuos con criterio y libre capacidad de decisión y en un mundo ideal solo los educadores opinarían sobre el sistema…

Los niños educados en distintas lenguas tienen una visión más amplia de su mundo, con mentes mucho más abiertas y predispuestas a cambios

Leo en el diario publico.es: “El modelo lingüístico catalán se convierte en el blanco de la carrera españolista de PP y Cs. La intención de Moncloa de utilizar el 155 para facilitar la matriculación de alumnos catalanes con el catalán como lengua vehicular es vista por politólogos, filólogos y lingüístas como un movimiento destinado a no perder terreno electoral ante Ciudadanos. El Gobierno español anunció en las últimas fechas su intención de poner en marcha un plan para, al calor del artículo 155 de la Constitución, utilizar las competencias educativas intervenidas a la Generalitat y aplicar medidas que faciliten la elección del castellano como lengua vehicular en los centros educativos catalanes. El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, aseguró que el objetivo de Moncloa es defender la libertad de los padres a la hora de elegir sobre la educación de sus hijos”. Duele… Por desgracia, y por la generación a la que pertenezco, he padecido los planes de estudio de lenguas en las que todo se reducía al estudio de la gramática tediosa y la memorización del vocabulario temático. Desde hace años me dedico al estudio y la enseñanza de lenguas porque creo en los múltiples beneficios que pueden aportar a la formación de una persona. Los niños educados en distintas lenguas tienen una visión más amplia de su mundo, con mentes mucho más abiertas y predispuestas a cambios y posibilidades múltiples y se muestran animados a aceptar el pensamiento diferente con mucha más facilidad, tal y como demuestran distintos estudios realizados con niños escolarizados o no en zonas bilingües.

Todos los niños deberían poder ejercer su derecho a tener una vida plurilingüe, una vida sin puertas cerradas y con facilidades para entender, asimilar y respetar los distintos pensamientos. Respeto y tolerancia, ésa es la clave.

Leo que se multiplican las agresiones de alumnos a profesores y que se cuadruplican las denuncias por amenazas y agresiones a los profesores. ¿Y de esto no tienen nada que decir nuestros dirigentes?

Pero por mucho que yo deseé lo contrario la realidad es que el sector de la educación está seriamente dañado porque leo en Diarioinformacion.com que se multiplican las agresiones de alumnos a profesores y en Elcomercio.es que se cuadruplican las denuncias por amenazas y agresiones a los profesores. ¿Y de esto no tienen nada que decir nuestros dirigentes? Quizás sea mejor no tener una respuesta oficial a que la propuesta sea “armar a los profesores para proteger a la comunidad educativa” tal y como refleja la prensa internacional al asegurar que Trump propone dar un bonus económico a los profesores que acepten llevar armas…

“Guns and Teachers”…—mi mente políglota hace chistes de filóloga sarcásticos al respecto para poder lidiar con la tristeza que el panorama me produce—, permítanme la licencia…

Sonia Gonzálvez


“ARMAS Y PROFESORES” broma lingüística al sustituir la palabra “roses” por “teachers” en el nombre del mítico grupo  GUNS AND ROSES (Armas y Rosas)

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